BAFICI 2018: ALGO QUEMA DE MAURICIO OVANDO

This entry was posted on April 19th, 2018

Por Aldo Padilla

La confrontación de las nuevas generaciones con la historia del siglo pasado se hace más latente en la actualidad, debido a una constante investigación histórica que se plantea como reto, frente a un creciente negacionismo y revisionismo antojadizo de parte de aquellos que formaron parte de oscuros regímenes en distintas partes del mundo. La tarea se vuelve aún más compleja si la investigación implica a familiares y jóvenes directores han enfrentado el reto con diferentes grados de culpa heredada frente a los hechos. Allí están los ejemplos de la chilena Lissette Orozco en El pacto de Adriana, que enfrenta a una manipuladora tía y su colaboracionismo evidente durante la dictadura, o sin salir de dichas fronteras aparece El color del camaleón de Andrés Lübbert, que muestra al padre del director como una de las múltiples victimas del aparato represor que lo obligo a ser parte de ese sistema y, finalmente, la ambigua relación de los padres de Bojina Panayotova con la policía secreta búlgara en el film I see red people. En los casos mencionados anteriormente la implicación es civil, por lo cual hay un grado indirecto o ambiguo de responsabilidad, pero el enfrentarse con la historia de alguien que tuvo decisiones directas en hechos oscuros es un reto más grande aún.

Mauricio Ovando, nieto del expresidente Alfredo Ovando Candia es el encargado de entablar un diálogo entre su historia familiar y las versiones contradictorias de la figura pública de su abuelo, la complejidad no solo viene de parte del director, si no que viene de un país entero enfrentado por la figura de uno de los gobiernos militares más progresistas de la segunda mitad del siglo, que se ve ensombrecido por oscuros eventos, los cuales vistos de forma concatenada dejan de ser aislados, además del hecho de ser un presidente que accedió al puesto mediante derrocamientos y elecciones, lo cual ha sido denominado por algunos historiadores como “dictadura blanda”.

Una mezcla de factores que el documental Algo quema trata con una pasmosa rigurosidad y contraste de fuentes en buena parte internacionales, si bien en la primera parte film Ovando se concentra en la figura familiar del ex presidente en base a cintas familiares provistas principalmente por el padre del director, lo cual puede confundir y dar a entender que todo el film tiene un tinte más íntimo que histórico. Aunque esto se rompe de forma repentina mediante un cambio de registro y el film empieza a recorrer las contradictorias versiones sobre cuatro hechos que marcaran el film: la masacre de San Juan y la posterior muerte del Che en Bolivia durante su liderato de las fuerzas armadas, posiblemente el hecho más relevante a nivel internacional; las rencillas con el también presidente Rene Barrientos y la posible orden de ejecución de parte de Ovando, y finalmente la muerte de su hijo en un extraño accidente de avión, lo cual desencadenó el fin de su carrera política.

El montaje equilibra los testimonios contemporáneos de los familiares de Ovando que se debaten entre la ignorancia de algunos hechos, el silencio sobre los grises del mandato, la resignación frente a una evidencia que atropella a las versiones familiares como mecanismo de autodefensa, aunque sin dejar de lado la evidencia de un hombre cuyo amor por su familia era innegable. La valentía de Ovando al confrontarse con las evidencias es pasmosa y que se plasma en la escena donde el fuego busca quemar las dudas que angustian a toda una familia que debe cargar con un legado complejo de asumir, tanto en lo positivo como en lo negativo. Algo quema es la lucha contra el olvido y la ignorancia contra el que se enfrentan tantos pueblos latinos frente a heridas que aún no se cierran, una lucha por la paz cuya única llave es la memoria y que en el caso de Bolivia es un campo en el cual aún falta mucho por recorrer, y que busca mediante el arte abrirse paso en medio de décadas de dictaduras ambiguas que han tomado el poder por la fuerza o por las urnas.

Competencia latinoamericana

Dirección y guion: Mauricio Alfredo Ovando
Producción: Juan Alvarez-Durán  y Mauricio Alfredo Ovando
Dirección de fotografía: Inés Ducastella, Soledad Rodríguez
Edición: Cecilia Almeida Saquieres
Intérpretes: Elsa Omiste de Ovando, María Teresa Ovando, Alfredo Ovando, Carolina Freudenthal Ovando, Jessica Freudenthal
Duración: 77 minutos
Bolivia, 2018