BAFICI 2019: NOEMÍ GOLD DE DAN RUBENSTEIN

This entry was posted on April 9th, 2019

Por Aldo Padilla

La caricaturización generacional de millennials y centennials ha estado caracterizada en el cine por un paternalismo y por recalcar una especie de desconexión de estos jóvenes con su realidad. Frente a esta mirada superficial es importante construir un relato más aterrizado de los intereses de la juventud con una mirada crítica, pero sin dejar de lado una caracterización honesta de una generación que ha crecido en una época de los cambios más acelerados de la historia.

Ese relato íntimo y generacional se da en Noemi Gold, a través de la mirada de una joven que va buscando los medios para un aborto seguro y tranquilo. Si bien esta premisa que se da en los primeros minutos puede recordar al drama intenso que se daba en filmes como Invisible de Pablo Giorgelli o 4 meses, 3 semanas y 2 días de Cristian Mungiu, el film de Rubenstein se detiene más en darle un tono cómico al entorno de la protagonista, que es parte de un ambiente artístico y progre, y donde la decisión del aborto y un posible conflicto moral, característico de estos filmes, no se convierten en motor del film, ya que se percibe que es una decisión ya tomada y las dudas de la protagonista provienen de una naturaleza más existencial.

Uno de los cuestionamientos del film está relacionado con la caracterización de la mayoría de los personajes excéntricos que aparecen en el film, y cuya exageración es parte de la construcción del tono cómico como tal. Todo esto como una forma de ridiculizar la dependencia tecnológica o el absurdo de ciertos entornos artísticos, aunque con ciertos matices, ya que a la hora de presentar al primo de la protagonista, un instagramer que está en una visita un tanto incómoda, quien en todo momento se encuentra esclavizado por el celular, va deslizando la idea de esta actitud como una forma de trabajo y prácticamente de sobrevivencia. Es inevitable pensar en otros personajes parecidos que dentro de su parodia tienen algunos matices, desde el público de instalaciones artísticas que fingen un sesudo análisis sobre lo que acaban de ver o los aliados feministas cuya verborrea son solo palabras alejadas de las acciones.

Posiblemente el aspecto mas débil del film sea una estructura que comienza con una gran fuerza en su primera mitad, pero que se va transformando en un film indie formulaico, a través de diversos recursos como el del viaje a un sitio paradisiaco como una forma de escape o redención, y con una especie de interés amoroso al finalizar el film que parece antinatural. De todas formas, en todo momento la relación de la protagonista y su amiga fortalecen la película a través de una química y singularidad que permiten una empatía instantánea. Rubenstein se encuentra continuamente al borde de un retrato vacío del entorno porteño, pero los pequeños matices ya nombrados, permiten divisar cierta honestidad en su discurso.

Competencia Internacional
Dirección y guion: Dan Rubenstein
Guion: Dan Rubenstein
Intérpretes: Catalina Berarducci, Martina Juncadella, Amelia Repetto
Duración: 80 minutos
Argentina, USA, 2019