Valdivia

VALDIVIA 2017: TIERRA SOLA DE TIZIANA PANIZZA

Por Mónica Delgado

Desde la textura de viejo material encontrado en mercados y ferias, hasta la nitidez del digital como herramientas para extraer la sensibilidad de los habitantes de la Isla de Pascua, más allá del “estigma” de los moais. Figuras pétreas y ancestrales que por años suplantaron la representación del rostro de los isleños en cine, desde el registro documental, frente a la necesidad de personajes que parecen estar en constante búsqueda de identidad.

VALDIVIA 2017: DESIERTO NO CIERTO DE NATHALY CANO

Por Aldo Padilla

Desierto no cierto también entiende que el territorio no es solo aquello que se puede pisar y tocar, sino también el ambiente que lo conforma. El cielo particular de la región, sin rastros definidos de nubes y cuya noche es uno de los grandes protagonistas de uno de los planos más bellos del film.

VALDIVIA 2017: LET THE SUMMER NEVER COME AGAIN DE ALEXANDER KOBERIDZE

Por Mónica Delgado

Koberidze estaba pasando a la historia con un film de producción mínima, convertido en épica, que a diferencia de films recientes hechos con celulares como Tangerine de Sean Baker o Sleep has her House de Scott Barley, propone una mirada desde el documento de una Georgia independiente y detenida en el tiempo.

VALDIVIA 2017: BARONESA DE JULIANA ANTUNES

Por Aldo Padilla

La complicidad de Juliana Antunes con sus protagonistas es más que evidente. Es notorio como va fluyendo la cámara junto con las actrices y como la luz se va adaptando a sus estados de ánimo. Es probable que la única forma de lograr una implicancia de las actrices es un acompañamiento continuo y sincero del equipo de filmación. La naturalidad en su máximo esplendor está plasmada en la secuencia más brillante del film, donde todo es interrumpido de forma muy brusca por un hecho que sea ficcionado o no, es tan acorde a lo que la película quiere representar y que no es posible definir. En pocos segundos el miedo se puede percibir con todos los sentidos.

VALDIVIA 2017: CHAQUE MUR EST UNE PORTE DE ELITZA GUEORGUIEVA

Por Aldo Padilla

La directora analiza los hechos desde una visión casi infantil, aprovechando la omnipresencia de archivos televisivos en VHS, donde su madre aparece como una activa protagonista, como presentadora y entrevistadora. El film vive en una especie de tiempo real todos los cambios que se produjeron a fines de los 80 gatillados por la caída del muro de Berlín y tras dos días la deposición de Todor Yivkov, quien gobernará Bulgaria por 35 años.

VALDIVIA 2017: BRAGUINO DE CLÉMENT COGITORE

Por Mónica Delgado

En el primer día del Festival Internacional de Cine de Valdivia pudimos ver el más reciente trabajo del francés Clément Cogitore, el director de la fantástica Ni le ciel ni la terre, pero esta vez adentrándose en el terreno del documental. En Braguino, Clément Cogitore explora un fuera de campo constante. Si bien a primeras luces lo que hace Cogitore es narrar las vicitudes y temores de una familia en medio de la hostilidad de sus vecinos por un problema de tierras en medio de la Siberia cuasi inhóspita, lo que el cineasta hace predominar es la puesta en escena de ese temor y distancia. Más que graficar la imposibilidad de vida en comunidad, lo que el cineasta elabora es la mirada sobre ese problema.

VALDIVIA 2017: BEYOND THE ONE DE ANNA MARZIANO

Por Aldo Padilla

Presentada en la competencia internacional de largometrajes del FIC Valdivia, Beyond the one no solo mezcla esas visiones en un ensayo, sino también busca que diferentes expresiones se manifiesten en busca de profundizar su hipótesis; poesía, filosofía y artes plásticas plantean una visión amplia de las relaciones y que dialogan con los recursos audiovisuales que imprime la directora, cuyo manejo del sonido y el fuera de campo permite que las historias y testimonios que se cuentan adquieran una nueva dimensión.

VALDIVIA 2017: MAMA COLONEL DE DIEUDO HAMADI

Por Mónica Delgado

Dieudo Hamadi ofrece una mirada distinta de las consecuencias de la Segunda Guerra del Congo, o la Guerra de los Seís Días, vivida hasta el año 2003, en la ciudad de Kisangani en el Congo, y que tras más de una década de aquellos hechos, las heridas aún siguen frescas, atravesando la cotidianidad violenta de sus habitantes. Colonel Honorine es una policía que se vuelve una suerte de mediadora, o de una figura salvadora en medio del caos. Su actitud tranquila, su defensa de los derechos de las mujeres, de los niños ante el maltrato y la indiferencia estatal es la principal motivación de esta lucha que por momentos parece infructuosa.