EL TIEMPO DE LOS YAKURUNAS: ENTREVISTA A ÁLVARO Y DIEGO SARMIENTO

This entry was posted on March 27th, 2017

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Por Mónica Delgado

En la reciente edición de la Berlinale pudimos ver en estreno Río Verde. El tiempo de los Yakurunas, de los cineastas peruanos Álvaro y Diego Sarmiento, un film que mimetiza realidad con ficción y que como señala su título registra el paso de las horas en actividades cotidianas de una cultura que parece desaperecer. El valor primordial de este documental está en su apuesta por recrear un entorno único a partir de diferentes locaciones de la selva peruana, que escapa de la usual mirada exotizante y se opta más bien por la posición observacional y etnográfica, desde una cámara que parece seguir a sus personajes sin casi intervenir.

Río verde es el registro de una comunidad que mantiene actividades primigenias para la subsistencia: pesca, caza y agricultura. Como su el tiempo se hubiera detenido, los cineastas registran un par de días dentro de este pueblo de contados habitantes, o al menos eligen solo a algunos de ellos, entre ellos una anciana y su hijo, un pescador mayor y su nieto, y un cazador. Junto van armando la idea de una selva lleba de mixturas, que llevan a pensar en una conjunción entre sierra y selva, pasado y presente.

Diego Sarmiento estudió producción en la Universidad Católica del Perú y participó en la Berlinale Talents de 2014. Es fundador de  HDPERU, productora independiente enfocada en la defensa de los derechos indígenas y la conservación ambiental. Ha dirigido, entre otros cortometrajes, Hijos de la Tierra (presentada en Generation K-Plus 2014) and El sueño de Sonia (también en la Berlinale, sección Culinary Cinema 2015). Por su parte, Álvaro Sarmiento estudió producción de cine en Brasil y EEUU, y también participó en el Talen Campus de la Berlinale en el año 2013. Ha realizado varios cortos, entre ellos Kay Pacha (2013). Este es el primer film que firman los dos hermanos. Conversamos con ellos brevemente en el marco de la Berlinale.

Desistfilm: Cuéntenme sobre si usaron un guión previo. Porque si bien el film tiene la apariencia documental, hay elementos de ficción que la enriquecen…

Álvaro Sarmiento: El film se fue armando en la edición. Lo que sucede en documentales como este es que se decide ir a una locación a encontrar personajes. Fuimos a Loreto con la intención de filmar una ficción, la historia de un niño con su animal, un relato de amistad, pero al final el animal murió y tuvimos que repensar el proyecto. ¿Ahora qué hacemos? Y es así que escribimos algunas secuencias de lo que sería la historia del niño, pero al final cuando ya nos encontrábamos en el proceso de edición nos dimos cuenta que no era muy convincente.  Y a Diego se le ocurrió la idea de agregar la historia del anciano y comenzar a seguirlo en sus actividades cotidianas, desde una mirada más observacional.

Diego Sarmiento: Y es en la sala de edición que vimos que este material del anciano era más interesante que las secuencias ficcionales que habíamos filmado y optamos por este registro etnográfico. Esto fue en 2014 y al año siguiente registramos a otra pareja de ancianos que conocimos en 2012, a quienes empezamos a seguir. Pero todo este guión se dio en el proceso de edición, como sucede en varios documentales.

Desistfilm: ¿Es la primera vez que trabajan una película juntos?

Diego Sarmiento: Como hermanos y cineastas, trabajamos juntos desde hace diez años, desde que acabamos la universidad en el año 2007. Siempre hemos trabajado juntos, desde los primeros cortos; uno ha dirigido, el otro ha editado o producido. Más bien este es nuestro primer documental donde figuramos como directores.

Álvaro Sarmiento: Por ejemplo, Diego ha tenido dos cortometrajes documentales presentados aquí en la Berlinale y yo los he producido. Siempre nuestro trabajo ha sido conjunto.

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Desistfilm: En la película existe la ilusión de que se ha filmado en una sola locación, sin embargo se trata de varias zonas en la gran selva peruana que configuran una. ¿Cómo se dio esta decisión que corresponde más a una ficción?

Álvaro Sarmiento: Hay un concepto de paraficción o paradocumental, que no es tan fácil de explicar, pero coincidemos en que todo el film es una construcción, y es una decisión política el modo en que se decide abordarlo. Lo que nos interesaba es construir un espacio y un tiempo en culturas que están a punto de desaparecer, como es el caso de los quechualamistas, que viven en la selva de la región San Martín, en Lamas. Y que desaparecen como consecuencia de la modernidad. No es que nosotros seamos documentalistas que van solo una vez al lugar, registran y se van, sino que vivimos allí, unos tres o cuatro meses, lo que nos permite conocer y entablar relación con las personas que viven allí.

Hay diferentes formas de representar la selva, está la selva moderna, tipo Iquitos, Tarapoto, ciudades grandes de cien mil habitantes, llenas de motos, mucho ruido, pero hay otras selvas que están en transición hacia la modernidad, y luego están las selvas más remotas. Y a nosotros nos interesaba registrar aquella que está a punto de desaparecer. Nos interesa por ejemplo ver documentales etnográficos, y hay uno peruano que retrata a una comunidad shipiba, hecho hace cincuenta años, filmado en negativo. Y ahora lo ves luego de tanto tiempo y sabes que esas personas registradas ya no existen, su vestimenta, su modo de vivir se transformó. Y eso se ha perdido a causa del turismo. Nos interesaba grabar este tipo de momentos de lo cotidiano porque en cincuenta años ya no existirán. Y es una forma de cristalizarlo en el tiempo.

Desistfilm: En su película se muestra una selva distinta a esas imágenes cliché. Es una selva de adobe, de vasijas de barro, de polleras, es más bien una mixtura cultural.

Diego Sarmiento: Hemos grabado en dos tipos de selva: selva baja y selva alta, cerca de Iquitos y en Lamas, y se muestra esta mixtura de sierra y selva, además que los personajes que registramos son descendientes de los chancas.

Desistfilm: ¿Cómo ubican su documental dentro del panorama actual del cine peruano?

Álvaro Sarmiento: Esta película tiene mucho de antinarrativo. Y quizás en el ámbito del cine peruano, no le guste mucho al espectador. Para ingresar a una película como esta se requiere determinado interés previo. Veo que nuestra película tiene bastante inspiración en documentales asiáticos.

Diego Sarmiento: Y nosotros escapamos del cine de denuncia o con finalidades políticas que se ha venido dando en el cine peruano reciente. Quizás se parezca a algunos trabajos de Nora Izcue, en su primera etapa. No tenemos un narrador que guie lo que se ve.

Desistfilm: ¿Cómo fue el trabajo con los personajes? Lo mencionamos porque en algunos momentos se percibe una conexión con el camarógrafo, o la necesidad de mirar a la cámara y hablar.

Diego Sarmiento: Precisamente este film es una construcción clara. Hay algunos personajes como el de Carachupa, que le gustaba hablar ante la cámara, sin embargo hemos tenido que limitar esto en la edición. En sí, él estaría actuando su propia vida en la película porque en realidad no habla mucho, sin embargo de pronto hablaba mucho, y esto no representaba mucho lo que queríamos ante cámaras. Este es un film bastante silencioso, otro estilo. Teníamos que decirle a los personajes que hablen menos en determinadas situaciones, porque antes que nada también son nuestros amigos y fue más fácil darles las indicaciones.

Álvaro Sarmiento: Es otra tonalidad verla proyectada con esta intención en una sala, y ver que nadie habla en las escenas, es otro tipo de cine.

Desistfilm: ¿Qué pasos siguen ahora, cuáles son sus próximos proyectos?

Álvaro Sarmiento: Viajamos mucho y grabamos bastante. Tenemos un material para nuestro próximo film, tanto de la Amazonía y de los Andes, y le estamos dando vuelta en la edición, lo que es un proceso largo. En eso estamos concentrados.