FESTIVAL DE LIMA: FLAVIA DE LA FUENTE, LA OBSERVADORA PROVISORIA

This entry was posted on August 6th, 2017

Nadando en San Clemente (2016)

Por Aldo Padilla

Dos percepciones sonoras del mar

Sujeto 1: Crítico boliviano vive en un departamento cuya ventana se encuentra frente a una playa rocosa. El sonido del mar es más bien superficial pero intenso, entremezclado con el ruido de autos a 93 km por hora, que se mueven de norte a sur de día y de sur a norte de noche. El sonido parece lejano seguramente porque dicho sujeto apenas ha tocado esas aguas, la percepción parece algo ajena, una especie de sonido creado por el guionista de su vida.

Sujeto 2: Directora de San Clemente del Tuyu (búsquese el gentilicio adecuado), aparentemente habita en una casa cerca al mar. El sonido filmado es el gran protagonista de la mayoría de sus films. En vez de ruidosos autos, los protagonistas son el constante golpeo del mar, pasos y ladridos de pequeños y medianos perros que se complementan con un neblinoso mar. Los múltiples sonidos marinos que la directora alcanza a grabar, muestran que la frontera entre el mar y la atmósfera esta delimitada por un sonido plástico, que pareciera romperse cuando la cámara sale del agua a recargarse de oxígeno.

La directora vuelve a tomar una forma líquida cuando regresa al interior del mar, fluyendo en vez de moverse, con una curiosidad que parece explorar cada molécula de agua alrededor, cada gramo de sal disuelta en ese Atlántico que parece ser su verdadero hogar, una suerte de conocimiento compartido tomando en cuenta que ella es líquida. Las dos excursiones que la directora comparte parten de premisas diferentes, por un lado, en Nadando en San Clemente, el final de la experiencia muestra a un hombre feliz que la espera, como representación del hogar que es ese trozo de mar, con todo lo que ello conlleva, incluyendo las omnipresentes nubes tanto en el cielo como aquellas nubes en forma de niebla que son parte del paisaje de la superficie. Y por otro lado, la experiencia contada en Nadando en Mar de Plata, finaliza con la directora en una especie de materialización a través de una ducha que parece devolverla de ese estado líquido en la cual se ha movido en el metraje.

Nadando en Mar de Plata (2016)

Investigaciones

Sujeto 2: La directora parte de la observación de la espuma (que en realidad es base de cualquier investigación) para analizar como el mar deja su estado líquido para transformarse en un estado intermedio, un sólido que fluye. La observación requiere de la máxima atención por lo cual no es necesario el sonido. La directora en Espuma experimenta  a la vez cómo reacciona el público frente a este silencio, una especie de incomodidad de los primerizos, una calma cómplice de la cinefilia “hardcore” y una aterrada mirada de algún organizador que voltea hacia la sala de proyección buscando una explicación. La espuma como un ente tan único que solo importa en cuanto a su materialidad. El sonido de la materia solo se puede percibir en su interior, lo que imaginamos como sonido es el agua que arrastra esta espuma que solo suena al destruirse.

Sujeto 1: Durante la investigación que el sujeto 1 hace como parte de su trabajo, descubre el mecanismo de generación de pequeñas fases gaseosas en medio de un líquido, que al agruparse forma una especie de nube llamada espuma. La teoría plantea que es necesario generar un fuerza interna o externa para destrozarla y así homogeneizar esta inusual y blanquecina fase. Dentro de las dudas que tiene el crítico investigador, está el cómo adaptar distintos modelos matemáticos para predecir el comportamiento de este estado intermedio a partir de su comportamiento como fluido. Estas ideas al transponerse al cine buscan entender a la directora que se encuentra en un estado líquido y llevarla a un mundo material que pueda expresarse en palabras.

Espuma (2016)

Notas

Sujeto 2: La directora sanclementina (el crítico a pesar de no encontrar el gentilicio oficial decidió improvisar) deja por un instante su hábitat acuoso para observar a cierta distancia la puesta en escena de una vanguardista representación en el teatro Colón. Pequeños datos y anécdotas dan el contexto histórico para entender la complejidad de lo que se quiere representar. Veinte ideas sobre todas el proceso de creación, acompañadas con una especie de incertidumbre sobre el éxito de dicha puesta en marcha, obra en la cual pasan muchas cosas a la vez y que parece contraponerse a la sencillez y unidad con la cual la directora observa e interactúa con el mar.

¿Por qué la obra se llama Die soldaten y no Los soldados?

Sujeto 1: La construcción de una crítica del sujeto 1 se basa en pequeñas notas en una hoja de Endnote, notas borradas y recuperadas constantemente; en este caso seis ideas sobre cuatro cortos con una vocación urgente de observación y con un claro camino de no interrumpir el acto. Tan solo en uno de esos filmes se busca dar algunos comentarios, más de contexto que de interpretación. El crítico en algún momento decide interrumpir la obra de la directora, dejando que una de las notas termine en una pregunta aparentemente sin contexto, la directora especula sobre esa pregunta, el crítico borra su respuesta.

Notas sobre Die Soldaten (2016)