LAV DIAZ: “TRAS BAMBALINAS LOS DICTADORES LUCEN SALVAJES Y ATROCES”

This entry was posted on June 24th, 2019

Foto: Kustendorf Film and Music Festival

Por Monica Delgado

The halt (Ang Hupa) de Lav Diaz se presentó en la última edición de Quincena de Realizadores en el festival de Cannes. Debido a un compromiso anterior con la Escuela de Cine San Antonio de los Baños, en Cuba, Lav no pudo asistir a las preguntas y respuestas habituales después de las proyecciones, y nos decepcionó no tener, de primera mano, sus impresiones sobre este nuevo film de casi cinco horas. Película, donde explora otra dimensión de un tema frecuente en su cine: el poder y el dominio de las dictaduras en Filipinas, en los últimos treinta años. En esta breve entrevista, Lav nos cuenta un poco más sobre The Halt, una de las mejores películas de este Cannes 2019.

Desistfilm: ¿Mencionarías algún tipo de relación entre la figura del dictador que propones en Season of the Devil y en The Halt? Tu dicotomía de bien y mal, de autoritarismo y libertad en The Halt es más grotesca, a partir de este personaje caricaturesco de Nirvano Navarro. Es decir, todos tus filmes tienen el fantasma de Ferdinand Marcos, es imposible huir de él, pero en estos dos filmes es más explícito que estamos dentro de esos círculos de poder.

Lav Diaz: No es realmente tan grotesco si analizas con mayor detenimiento las vidas secretas de los megalómanos y los dictadores de la historia de la humanidad; cómo se comportan, cómo diseñan su apariencia: Hitler, Gadaffi, Trump; hay una larga lista. Estos son lunáticos y monstruos. En realidad, con el comportamiento y el semblante de estos psicóticos, el presidente Navarra, el presidente Narciso (Season of the Devil) y Hynkel de Chaplin en El dictador realmente se verían aburridos y totalmente dóciles en comparación. Marcos, el genio malvado, trabajó para presentar un comportamiento opuesto; él realmente se esforzó por hacer algún acto de clase, tiene habilidad para hablar y usar el lenguaje. Pero entonces, las escenas tras bambalinas eran salvajes y atroces. Y así siguió siendo común y tosco debido a su lado muy pero muy oscuro.

Desistfilm: En The halt, como pasa en tus otros films, los protagonistas son personajes en búsqueda tras crueles perdidas, desde Melancholia, pasando por Woman who left… Es como si la única posibilidad de recomposición fuera a partir de vivir un dolor extremo, un dolor social, en relación a la comunidad y a los otros. ¿Cómo trabajaste que “la memoria” sea como el personaje femenino de Haminilda Ríos? Me interesa mucho esta visión de la memoria desde la visión de una mujer.

Lav Díaz: Haminilda Ríos se encuentra en un estado profundo de negación y las personas que llegan a ese punto, a menudo buscan formas extremas de adormecer sus sentidos por el dolor persistente de la pérdida y el luto. Los actos sádicos y autodestructivos como, en su caso, unirse a una agencia de prostitución parecen un camino natural, la corporeidad que le da esto es un hilo fácil de escapar. Todo se vuelve intensamente táctil, no solo el anhelo de ser tocada o incluso borrada, sino que los recuerdos dolorosos se manifiestan a nivel visceral, se enfrentan a ella cuando duerme, durante sus sueños y también en sus horas de vigilia. Y así, la mutilación autoinfligida crea la racionalización retorcida de que otros son los que la están dañando de todos modos. Y luego, su repentino anhelo de sangre fresca es otro signo de grave fractura mental. Este ritual de beber sangre fresca sería una extensión de todos los tormentos causados por la pérdida de sus seres queridos, por los cataclismos políticos y espirituales y la vicisitud ambiental. Pero lo bueno de ella es que está muy consciente de sus problemas (su catedrático de Historia ayuda en esto), por eso también es activa al tratar de encontrar una salida al mismo tiempo. Haminilda Rios, la mujer que sufre, se convierte en la metáfora de la lucha de una nación por recordar. En la figura del Dr. Jean Hadoro, el historiador y psiquiatra, aparece la tenacidad de una mujer que se convierte en el medio para no olvidar.

Desistfilm: En The halt hay una catástrofe, que hace que todo sea producto de la ausencia del sol. Me recuerda a los ambientes de From what is before, con sus vacas muertas, plantaciones echadas a perder. Y este blanco y negro queda perfecto para la puesta de una noche eterna. Siendo una historia que se presta para la fantasía o la ciencia ficción, ¿cómo apostaste por estas atmósferas sin salirte del drama social, o el film político?

Lav Díaz: Los géneros están siempre allí para tomarlos, por así decirlo. Ya forman parte de la naturaleza y el ser del cine. Mi principio es: usarlos, abrazarlos, leerlos, incluso abusar de ellos, pero si eres responsable, te servirán bien. Y la ciencia ficción puede ser la más libre de las formas más libres en el cine, porque no ofrece límites, como la praxis de hacer cuentos de hadas, fantasías y noticias falsas. Tuve la tentación de hacer que el presidente Navarra volara a todas partes bajo el concepto de un Dios que flota, en su traje de cumpleaños, o pudiendo ser una mezcla de Batman, la Mujer Maravilla, Hulk y Bart Simpson, con un ramo de flores en la mano, con algunos ángeles oscuros siguiéndolo con sus himnos discordantes y confusos, pero al final, tuve que contenerme para no exagerar. El cine es estado zen.

Desistfilm: A lo largo de tu filmografía has establecido un estilo único, pero también has plasmado la Historia de Filipinas. ¿Cómo ves todo este gran cosmos sobre la era post Marcos, y de cómo su atroz legado sigue golpeando a tu país?

Lav Díaz: Marcos es el fantasma filipino malayo que nunca desaparecerá. En este punto, cualquier forma de exorcismo para espantarlo parece inútil. Él es la maldición en la cultura filipina. Instituyó todo lo que está mal con nosotros ahora, la corrupción y la idea del líder del hombre fuerte como el salvador de la nación.

Desistfilm:  Ya en 2013 estuviste en Un Certain Regard con Norte, the End of History. ¿Cómo tomaste este regreso con The Halt? ¿Qué significa para ti que un film de casi cinco horas haya tenido participación en un espacio de este tipo, donde hay la posibilidad que incluso recién descubran tu obra.

Lav Diaz: Bueno, es Cannes, no seamos hipócritas al respecto. No pude asistir debido a mi compromiso docente en la escuela de cine en Cuba, pero me siento bien por el hecho de que The Halt haya recibido ese espacio en la Quincena de realizadores. Cualquier cineasta en su sano juicio tendrá que aceptarlo, ya que Cannes sigue siendo el foro de cine más grande del mundo, a pesar de su piel de celebridad, a pesar del circo, a pesar del amor y el odio.