PANORAMA: DUE DE RICCARDO GIACCONI

This entry was posted on September 25th, 2017

Por Pablo Gamba

Due (2017), que se estrenó en la Semana de la Crítica del Festival de Venecia, es la más reciente película de Riccardo Giacconi, artista y cineasta italiano que vive y trabaja entre su país, Francia y Colombia. En 2014 ganó el Gran Premio de la Competencia Internacional en el FID Marseille por Entrelazado.

El título del cortometraje hace referencia a Milano Due, un urbanismo desarrollado por una empresa de Silvio Berlusconi, construido entre 1970 y 1979. Allí surgió también una televisora comunitaria por cable que se convirtió en el germen del imperio comunicacional del empresario y político italiano.

Pero este documental de 17 minutos de duración no es una película más sobre el berlusconismo. Lo que le interesa a Gacconi es la representación de la utopía capitalista que es el complejo urbano: “Milano 2, la ciudad de los número uno”, como expresaba el eslogan, o, más precisamente, “un gueto para los ricos”, como añaden en el film. Se trata de la imagen utópica en un sentido próximo al que le da a esa expresión Raúl Ruiz: la que aspira a un alcance universal porque no parece tener “lugar ni raíces” en realidad concreta alguna (“Imagen de ninguna parte”, en Poética del cine, Santiago, Sudamericana, 2000, p. 34).

El film se centra en el complejo residencial como una imagen de ese tipo, a través de los planos, los dibujos y los textos de la publicidad, y cómo lo proyectado cristalizó en la arquitectura, el paisajismo y las obras ornamentales. También busca dar impresión de “realidad” a las fotografías animándolas como GIF, los cuales también producen sensación de volumen por el movimiento.

En contraste con esas representaciones de Milano Due, el cortometraje incluye una reveladora entrevista al arquitecto que creó el paisajismo, Enrico Hoffer, y pone al desnudo los procedimientos de su realización, empleando el formato de registro de la verdad fotoquímica: el fílmico, en 16 mm. La imagen utópica, por el contrario, debe esconder lo que la produce, y su verdad es como la de los GIF.

Sin embargo, las interrogantes de Due no tienen el mismo alcance, ni agudeza ni humor que las de Entrelazado, una película que ha pasado injustamente inadvertida a pesar del premio de Marsella, y que forma parte de un proyecto que incluye una exhibición de objetos y documentos, y una videoinstalación. En ese otro cortometraje documental, filmado en Colombia, Giacconi se pregunta sobre la conexión a distancia entre los hechos que conforman la trama de lo real.

Un sastre, un titiritero y un curandero-parapsicólogo son los personajes principales de Entrelazado; un accidente de autobús causado por un león que se le atravesó en el camino es el acontecimiento central, y la ciudad de Cali es la ambientación. Eso, junto con una explicación de los insólitos vínculos –establecidos también a través del montaje–, basada en el entrelazamiento cuántico y dada por una joven y guapa científica que pareciera estar leyendo un guion, redondea en esta película un homenaje al grupo de cineastas y críticos de esa ciudad –Andrés Caicedo, Carlos Mayolo y Luis Ospina, entre otros–, el cual se hace explícito el epígrafe del comienzo. Due debería ser, sobre todo, una invitación a ver esta otra película y a seguir con atención a Riccardo Giacconi.

Dirección y montaje: Riccardo Giacconi
Prólogo y epílogo: Antonella Anedda
Producción: Estelle Benazet
Fotografía: Léo Lefévre
Sonido: Pierre George, Arno Ledoux
Diseño de escenografía: Carolina Valencia
Actuación: Silvia Costa
Con la participación de Enrico Hoffer
Italia-Francia, 2017