ROSE LOWDER: “ME GUSTARÍA QUE NO HAYA FLICKER EN MIS TRABAJOS”

This entry was posted on June 14th, 2018

Foto: Pirita Särmä

Por Mónica Delgado

La gran cineasta experimental francoperuana Rose Lowder estuvo en Lima luego de casi sesenta años, para presentar un par de programas y un masterclass en el marco del 8° Festival Internacional de Cine Lima Independiente.  Su visita a Lima consistió en mostrar un panorama amplio de su trabajo a modo de introducción, donde primaron sus cortos más conocidos como Voiliers et coquilicots (2001), parte de los famosos Bouquets, así como sus procedimientos creativos en papel, que llama partituras.

Rose Lowder (Lima, 1941) es mentora de un universo particular basado en el montaje en cámara, que surgió desde las posibilidades técnicas de una Bolex y que la ligó de alguna manera al denominado cine estructural, al cine de imaginaría botánica o ecológica, nomenclaturas de índole académica que no logran captar la variedad de su trabajo, que va más allá del patrón, las variaciones y las repeticiones. Ha realizado más de cuarenta películas de 16 mm, entre elos trabajos elaborados  cuadro por cuadro en la misma cámara. Ha filmado en zonas rurales de Francia, Italiany Suiza. Sus obras pertenecen a muestras permanentes del MoMA de Nueva York y de la Galería de Arte de Ontario.

¿Cuál es la peculiaridad del cine de Lowder? Ella filma bajo la técnica del “frame by frame”, es decir, a través de su Bolex filma en fotogramas pares, y en los impares ella puede seguir insertando imágenes incluso luego de un tiempo determinado (un año o dos incluso) y en lugares distintos, logrando así la sensación de que vemos las acciones de modo simultáneo, aunque hayan sido registradas sucesivamente. Lowder filma los entornos cercanos a su casa, toma la cámara para combinar aspectos mundanos o domésticos con la diversidad de la flora que asbtrae y confronta. Es practicante de una militancia esencial para el cine experimental, el de los hombres y mujeres que eligen filmar como acto de vida. Sobre algunos aspectos de su vivencias en Lima y sobre sus trabajos, nos habla en esta entrevista.

Desistfilm: Tu cine es muy colorido, de mucha vida, de celebración del color. Como un mundo paralelo o reverso de lo que es en sí Lima, un desierto. Imagino que encontraste, luego de sesenta años de ausencia, una Lima que ya no existe.

Rose Lowder: Nací en Miraflores. Por un lado, el contacto con la naturaleza aquí, ya que teníamos sembríos en la casa, higos, chirimoyas en nuestra casa, fue importante para mí. Había pollos, gallinas incluso alrededor de la casa. Me gustaba mucho viajar por el Perú. Mi padre no era un ciudadano común y corriente, ya que cada domingo nos íbamos fuera de Lima, por la Carretera Central donde había caminos muy pequeños que nos llevaban a haciendas. Me gustaba mucho andar y observar en esos caminos de campo cuando era niña, en la misma naturaleza. Y eso tiene que ver con los temas que he tratado después en mi cine. También por otro lado, me interesó mucho la gente, los campesinos que visitaba, quienes tenían una concepción del tiempo distinta, por ejemplo gente que caminaba por horas o días, y decía: “voy cerquita, aquisito nomás”. Recuerdo que una vez pasamos por pueblitos muy alejados donde había publicidad de Coca Cola, y me preguntaba que este tipo de propaganda llegaba a esos lugares de comunidades muy pobres, que ni siquiera consumían esa bebida, pero sin embargo esa marca estaba en todas partes, sin importarles nada más que difundir su producto. Este tipo de cosas fue despertando la conciencia sobre las brechas y la diversidad.

Una vez una familia muy pobre nos invitó la comida que tenía y eso me marcó mucho porque yo era una niña rica y me impactó cómo los campesinos daban todo lo mejor de sí pese a sus carencias, y así me demostraron que ellos tenían mucho, que había una riqueza cultural, que producían lo que comían y que incluso producían cosas mucho más útiles para la sociedad que lo que una podría encontrar en la ciudad, sobre todo productos inútiles. Todos estos recuerdos de infancia me ayudaron a valorar la naturaleza y a las personas que trabajan con ella. Ahora en el lugar que era mi casa he encontrado un hotel de cinco estrellas.

En el colegio donde estudié en Lima, San Silvestre, en los años sesenta, no enseñaban cursos de ciencia, de física, y priorizaban otras actividades como hacer bordados, tejidos, cosas para niñas. Y ahora claro, el colegio es diferente y tiene un bachillerato internacional, pero en esos tiempos no era posible. Pedagógicamente era bueno, pero con esas limitaciones, orientado a que las mujeres tenían que hacer determinadas actividades, y a pesar de eso hubo una generación de profesionales exitosos.

Desistfilm: ¿Y qué te despertó tu interés por el cine?, ¿ya estaba presente cuando vivías en Lima?

Rose Lowder: En cuanto a lo cinematográfico, es otra cosa, fue un interés que nació después, ya cuando estuve trabajando con medios analógicos, de cuando era montajista, que tiene reglas de lo que se puede hacer y no, haciendo cosas que no se hacen en la industria. He podido ver películas experimentales sin pensar en ser una cineasta y he sentido que es posible trabajar con el soporte y aportar sin necesidad a hacer un típico relato similar a una novela o una pieza de teatro. Hay influencia de lo que he visto en aquellos años, de lo que podría hacer sobre el celuloide, la cinta misma. Comencé a investigar, en cómo se hacía eso, por puro gusto, no tenía otra finalidad más que conocer y descubrir. Otra manera de mirar, tenía curiosidad en saber cómo funciona el sistema visual.

Desistfilm: ¿Qué te motivo a dejar Perú?

Rose Lowder: Me fui por tema de estudios. Estudiaba a los nueve años con una pintora peruana, llamada Eva Suárez, que tenía un taller en Miraflores y que dibujaba naturalezas muertas. Luego estudié con una pintora americana, y después con Isabel y John Davis, en la calle Los Pinos, en un lugar que ya no existe, hoy ya sin árboles. Tenían una casa muy hermosa. Él era especialista en cerámica, y ella, realizaba naturalezas muertas también, bodegones o dibujos o pinturas de haciendas. Y luego ingresé a la escuela de Bellas Artes (de 1957-1958) en la noche, carrera que duraba siete años, y como yo ya había estudiado mucho naturalezas muertas desde niña, ya no tomé ese curso en el primer año, “eso ya sé, ya no quiero hacer lo mismo”. Y en el segundo año tomé los cursos de figura humana. Y en el tercer año, de noche, tenía que cuadrar el papel y dibujar como en el Renacimiento y eso me desanimó y me invitó a salir de allí y buscar estudiar en otros lugares.

Mi madre me despertó la fascinación por trabajar con óleos, e incluso en la escuela de Bellas Artes gané concursos, y por allí tengo una foto que me tomaron, cuando gané la copa por la pintura de la fuente del centro de la casa de estudios, donde yo salgo con uniforme escolar del colegio. Así es que me fui, estuve en EE.UU., pero luego me fui a estudiar a Inglaterra. Tuve que trabajar para pagar mis estudios, ya que mi padre no tenía dinero suficiente para ayudarme con la vida allí, así que trabajé vendiendo leches, trabajando en unas postas o limpiando en edificios. Incluso para poder comprarme el boleto de avión tuve que trabajar un año de profesora en Lima enseñando a docentes de primaria.

Desistfilm: ¿Y ya en Londres cómo fue tu acercamiento al mundo del cine más allá de tu trabajo como montajista?

Rose Lowder: En los trabajos que hice en el mundo del cine, en la industria, trabajaba con mucho 16mm y 35mm y monté diversos documentales, largometrajes, incluso publicidad, y luego trabajé un año en la BBC, en el mejor periodo de Ken Loach allí. Y en ese momento es que pude ver películas experimentales, ya que había un poeta que tenía su librería por el barrio y semanalmente pasaba films en su local, en una esquina que ya no existe. La audiencia estaba conformada por artistas plásticos, entre ellos Malcom Le Grice, con quien tuve una amistad. Él empezaba a enseñar cine en la escuela de arte de allí, en el Chelsea School of Art (allí estudié de 1962 a 1964), cuando yo ya había acabado, y en mis tiempos no había esos cursos donde se enseñaba cine. Pero cuando trabajaba en la BBC de Londres, recuerdo que un día Malcom Le Grice empezó a hacer sus intervenciones exponiendo la película en las paredes, pegándolas allí, el celuloide, para que el público las vea.

Desistfilm: Eso me recuerda a los primeros trabajos de Peter Kubelka, donde exponía la película en cordeles, pero claro, él argumentaba que era por un asunto económico.

Rose Lowder: Kubelka aún no acepta que sus películas puedan verse en digital. Hace algunos meses vi una muestra muy completa de él en el Centro Pompidou, en París, que me permitió ver en panorama su trabajo. Recuerdo que nos invitó a su casa, para poder ver un film de cuatro horas que habían hecho sobre él, pero nos tuvimos que ir porque sino perdíamos el tren (yo vivo en Avignon). Fue maravilloso visitar su casa en ese contexto, compartir con él, ver su colección de relojes, y su visión del espacio y el tiempo que desarrolla en el cine. También tengo que decir que es un gran comensal y que cocina bien.

Desistfilm: ¿Y qué opinas de la nomenclatura de cine estructural que le han puesto a tus films? Incluso he leído que te llaman como una cineasta del cine estructural botánico o ecológico… Recuerdo que alguna vez Michael Snow dijo que él no hacía cine estructural, por ejemplo.

Rose Lowder: Es una virtud de todos los académicos, ya que quieren poner nombre a todo. Michael Snow es alguien muy inteligente. Una vez escuché en una radio de París a Michael Snow, y hablaba sobre la diferencia de la película analógica frente al cine digital y era la primera vez que alguien hablaba de esa diferencia de manera clara. Ya que no se trata de lo mismo, no es la misma imagen. Sus descripciones eran muy precisas, y su voz sonaba muy bien en francés. Tiene mucha suerte porque vive en Canadá y es un país que subvenciona o ayuda a sus propios cineastas experimentales, además que él tiene muchos talentos, como músico y compositor. Toca el piano de modo magnífico. Su trabajo en cine es muy bueno y en digital también, pero no me gusta mucho. Estuvo hace poco dando unas clases en una escuela de fotografía cerca a Avignon, me llamó y fui a visitarlo. Llego y lo vi en el patio tranquilo, sin trabajar mucho, porque ya cuando uno es famoso, ya no trabaja mucho (risas). Hemos disfrutado momentos conversando y me dijo que tenía mucha suerte porque cada vez tenía que enseñar menos para ganarse la vida porque alguien compraba de cuando en cuando sus obras. Yo no tengo esa suerte (risas). Me dijo cuando lo vi en el Centro Pompidou que había estado por Perú, y me asombró que supiera que yo era peruana.

Desistfilm: ¿No te gusta trabajar en blanco y negro?

Rose Lowder: Depende del tema, porque en Roulement, rouerie, aubage (1978) trabajé en blanco y negro, aunque en el último film utilicé este tipo de película pero lo he desestimado porque no me gustó. Con el blanco y negro se deben hacer cosas más prácticas.

Desistfilm: Logras un efecto de simultaneidad en tus trabajos, hay un uso del flicker, estos pestañeos que permiten unir universos en una misma materia…

Rose Lowder: El flicker no es una cosa buena, me gustaría que no haya, pero es parte del proceso de trabajar con fílmico. Hay algunos trabajos que tienen algo de flicker pero no quiero cansar a la audiencia. Sé que hay flickers, estos pestañeos que cambian la percepción de la luz, que funcionan mucho mejor que en otros trabajos.

Desistfilm: Cuéntanos sobre tus partituras como soporte a tu actividad creativa. 

Rose Lowder: Es muy largo de contar, pero preferiría que los lectores se acerquen a esta parte de mi trabajo desde el e-book que hemos sacado con Light Cone, que se llama Rose by Rose Lowder, que editamos en 2015. Allí describo estas partituras de la mano de fragmentos de los mismos films, y de todas las etapas que implica esta labor. Trabajar con esto es difícil, ya que la manera que tuve para apuntar era incómodo mientras filmaba (ponía el papel sobre mi pierna mientras rodaba con la Bolex). Y en el e-book hay ilustraciones de mis seis cuadernos, donde hemos escaneado cada etapa, porque comenzaba dibujando cuadro por cuadro y cada vez añadía datos, palabras. Y esta manera de anotar se iba complejizando. Y no me podía demorar mucho porque los técnicos que me acompañaban en mi labor tenían que hacer otras cosas, irse a almorzar y yo tenía que emplear otros métodos para hacer esto un poco más ágil. Yo he experimentado todo, en estas partituras, incluso hay algunos con detalles de lugares, sitios donde revelar, número de bobinas, fechas, horas, etc. Hay una publicación que están haciendo sobre mi Bouquets 11-20 (2005) y para ellos estoy trabajando una nueva partitura, o afinando la que tengo.

De la exposición Cinema on paper, del (S8) Mostra de Cinema Periférico. Partitura de Voiliers et coquilicots (2001).

Desistfilm: ¿Sigues filmando?

Rose Lowder: Estoy trabajando una nueva película que está aún en laboratorio y que filmé en 2015. Necesita ponerle música, pero el compositor con el que trabajo está enfermo y creo que la película saldrá sin sonido. Es una lástima. Esta película se llamará Turbulence, un nombre que refleja el mundo que vivimos hoy, no sé cómo continuará, ya que hay muchas cosas que ni funcionan, y la gente siempre sigue actuando de la misma manera, no parece que le importara mucho. Este trabajo me tomó tiempo porque quería filmar una cascada, muy interesante visualmente, en una hacienda ecológica no muy lejos de mi casa. He ido por trece días, y solo un día tuve sol, me tocó días lluviosos. Fui por  varios años y nada, el clima me traicionaba. Pero luego tuve la suerte de poder filmar en un día soleado y creo que será un trabajo pequeño interesante.

Rose Lowder en Lima

Otras de sus partituras