S[8] MOSTRA DE CINEMA PERIFÉRICO 2017: LIGHT EVENTS (STEVE POLTA IN PERSON)

This entry was posted on June 6th, 2017

interval Oakland 99 (Steve Polta, 2000)

(…)

Entonces
los barcos pasarán en celuloide a colores
no poemas objetos estéticos estáticos

(…)

Los barcos dentro de la tarde

Oquendo de Amat

Por Ivonne Sheen

Las películas de Steve Polta se sienten como tesoros que uno descubre entre las profundidades de un océano lumínico, fílmico. Embarcan al espectador en un buceo por las profundidades del celuloide, para encontrarse con el paraíso de partículas de luz que constituyen a la imagen cinematográfica.

Las películas transcienden la breve figuración que presentan, para navegar hasta por el polvo, las ráfagas de luz, los reflejos, los colores, en el que el soporte fotosensible de 8 mm se ha transformado. Steve Polta otorga vida a la materialidad del celuloide, una vida dichosa e intensa. Como una poesía biológica, compuesta de materia fotosensible y luz.

El espacio interior de la imagen se despliega de dos maneras en las películas de Polta: evidenciando una profundidad interior -cuasi infinita- de la imagen en su naturaleza más orgánica, y al mismo tiempo -desde la representación más figurativa- retratando momentos concretos desde su captación y variación lumínica.

The Berries, interval Oakland 99, Minnesota Landscape, Estuary #1,  1997A (Red Sketch), 1997B (Departure), invaden nuestra percepción visual, nuestro ojo, y nos zambullen en el cuerpo interior de la imagen cinematográfica. Además de su naturaleza abstracta, se desarrollan flujos de luz semejantes a las fluctuaciones lumínicas que percibimos cuando cerramos los ojos. La infinitud de una mirada interior. El trabajo desde el espacio interior del soporte, profundiza las dimensiones de la imagen y el estímulo visual deja todo tipo de referencia, para tomar vida propia y demostrarnos su propia naturaleza poética. 

En Summer rain for LMC Side A y Side B y House Full of Dust, el referente de la representación resulta brevemente inteligible. En las primeras, observamos puntos de luz que se ven afectados por el tránsito de otras partículas de luz y agua. La imagen se asemeja a una ventana empañada y mojada, que desdibuja las figuras lejanas tras esta. Esta abstracción es corrompida por un trueno que devela la espacialidad de la representación y nos sitúa en una calle altamente transitada. En el caso de House Full of Dust, el espacio va y viene entre sus reflejos de luz y sus características convencionales. Polta nos empuja y nos recoge, cual marea, de una representación abstracta a una representación objetiva.

Steve Polta compromete su percepción visual ante las condiciones físicas del soporte fílmico y de la cámara. La nueva mirada que se percibe en sus películas, es la mirada del celuloide y del sensor. El cuerpo de Polta y su intuición, se convierten en intercesores de la exploración y materialización de la naturaleza del fenómeno fotosensible que es el cine.