(S8) MOSTRA DE CINEMA PERIFÉRICO 2018: EXILE DE ROBERT TODD Y AS MUCH TIME AS SPACE DE KATJA MATER

This entry was posted on May 31st, 2018

Por Mónica Delgado

Esta edición del (S8) Mostra de Cinema Periférico tiene como nombre Lux Algebra, que define a la mayor parte de su programación dedicada al cine estructural, que parafraseando el concepto del historiador P. Adams Sitney se trata de un tipo de cine simplificado de formas predeterminadas (incluso de patrones rítmicos o algoritmos), donde priman las exploraciones de la naturaleza o materialidad del film. Por ello, la presencia fundamental del estructural canónico de Ernie Gerhr o Kurt Kren resultan ejemplares en estos días de proyecciones, junto a trabajos de cineastas más jóvenes o posteriores, que retoman o se inspiran en sus obras.

Métrica y rima es el programa que incluye posibilidades diversas dentro del cine estructural, sobre todo con trabajos que buscan dar una panorama más amplio, desde la animación de trazos a la sucesión aritmética, del Diagram Film del animador Paul Gablicki (1978) hasta el sentido del humor en los episodios de 13 (recorded) apparitions of her ghost (2018) del ilustrador y cineasta de Mallorca, Pere Ginard. De esta sección extraemos dos de los trabajos más recientes: Exile (2018) del estadounidense Robert Todd, y As much time as space (2018) de la holandesa Katja Mater. Cabe añadir que todos casi todos los trabajos fueron proyectados en 16 o 35 mm, y dos en video.

En Exile, desde el inicio, el cineasta establece un punto de vista. Todd construye una apariencia de lo cotidiano y de espacios públicos y comunes, desde un registro que va encuadrando (o enfocando) los objetos, o detalles de paisajes o entornos a partir de planos o vistas puntuales separados por fundidos a negro. Luego, cuando ya cambia el clima y entra el invierno, la mirada cambia, y diversos planos fijos, siguen observando la nieve en los parques y bosques de alrededor. Es con este clima invernal que el 16 mm adquiere una dimensión de doble textura, la del formato mismo y aquello que puebla el registro.

Luego, Todd, quien ya desde algún tiempo trabaja mucho con el 16 mm, pasa a usar movimientos verticales de la cámara, que poco a poco van conduciendo a una poética del documental, o en todo caso, a un documental poético. De un día soleado pasamos a un invierno de nieve y bosques, como si se tratara de un reverso de los primeros minutos del cortometraje, donde observamos a diversas personas comtemplar o simplemente pasear o conversar. Exile seduce con su búsqueda de texturas a través del rocío sobre las plantas y piedras, o la nieve sobre los árboles, y lo hace como si aquel ente que observa no pudiera tocar o acercarse, sino solo seguir observando desde su punto fijo. Una escena final de un observador en silla de ruedas quizás podría ser la entidad que encarna esta mirada, desde un tipo de exilio, donde imagina, viaja en sueños y eleva aquello que ve.

En un estilo distinto, As much time as space, que fue expuesta a través de dos proyectores, con una pequeña diferencia de tiempo, ocho segundos entre ellos, y de posición (uno horizontal, y el otro vertical) fue inicialmente una instalación. Aquí, la artista visual Katja Mater explora rincones y marcos de paredes y puertas de una casa de aspecto minimal, y de colores claros, de los artistas modernistas Theo y Nelly van Doesburg, y que combina con dibujos naif de su propia mano. Más que un trabajo que describe espacios, As much time as space es un film que combina posibilidades de relación de estos dos encuadres, en su posible simbiosis o interacción, que en la mayoría de las veces funciona como asociación, negando cualquier atisbo de conjunción.

Los colores y disposición de espacios, más el tiempo de diferencia, propicia rápidamente la abstracción, a la manera de Ernie Gehr, logrando una experiencia donde las figuras geométricas logran despegar como variables, de horizontal a vertical, de arriba a abajo, de izquierda a derecha, utilizando esta casa como materia para auscultar y deconstruir.