THE CAMERA, MATTER AND PRESENCE: ON THE SILVER GLOBE AND HARD TO BE A GOD

This entry was posted on April 23rd, 2016

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By Mónica Delgado

What are the similarities, beyond their arguments, between On The Silver Globe and Hard to Be a God? Both in Andrzej Zulawski’s film, as in Aleksei German’s, science fiction is the point of departure to tell stories of scientific nature in two planets similar to Earth. In both films there are characters forced to live in new communities, or to establish them, where historical processes experienced on Earth are replicated under the same social and human dialectics. These are dystopian and pessimistic universes, where research and investigation become focus and narrative eye.

In On The Silver Globe, the fourth wall is constantly broken, but because the story is based on recovered footage recorded after the arrival of astronauts on that new planet. This footage style takes the dimension of testimony, in the manner of re-historicizing how human beings integrate and destroy themselves, in that intimate struggle between Dionysian levels. However, in Hard to Be a God, there is another feature for the filming gaze, but one that’s not that far from what Zulawski proposes: being part of a research process, where everyone is aware of that “character” that records everything, assisting Don Rumata in his exploration into the planet Askanar.

If the dissolution of the fourth wall is a learning process or a part of a convention (imagining that we’re immersed invisibly within the history that is revealed), its materialization in these two films responds to the need to make this new character tangible: in Zulawski’s film, as astronauts or survivors that record everything that happens, and in German’s, a ghostly assistant to Don Rumata’s gaze, who in some cases even looks at the camera, assuming its existence consciously.

 Thus, the fourth wall becomes the need to create a new being that manages to convey another sensitivity of the times, avoiding the identification of the viewer as a recipient of that message, because the characters do not talk with “us” in front of the screen, but with a mediator, who records, apprehends and perpetuates. (Translation: Nicolás Carrasco)

The camera: matter and presence. On The Silver Globe and Hard to be a God from Monica Delgado on Vimeo.

 

La cámara: materia y presencia. En On The Silver Globe y Hard to be a God

Por Mónica Delgado

¿Cuáles son las semejanzas, más allá de lo argumental, en On The Silver Globe y Hard to be a God? Tanto en el film de Andrzej Zulawski como en el de Aleksei German se parte de la ciencia ficción, para narrar hechos de naturaleza científica en dos planetas similares a la Tierra. En ambas películas hay personajes obligados a vivir en nuevas comunidades, o fundarlas, donde los procesos históricos vividos en la Tierra son replicados bajo la misma dialéctica de lo social y de lo humano. Universos distópicos y pesimistas, donde la indagación e investigación se vuelven foco y ojo narrativo.

En On The Silver Globe, la llamada cuarta pared se rompe constantemente, pero porque el relato se basa en imágenes recuperadas de una grabación tras la llegada de unos astronautas a ese nuevo planeta. El estilo footage cobra la dimensión de lo testimonial, a la manera de re historizar cómo los seres humanos se integran y destruyen, en esa lucha íntima entre niveles de lo dionisiaco. En cambio, en Hard to be a God, existe otra función para el ojo que filma, pero que no se aleja mucho de lo que propone Zulawski: ser parte de un proceso investigativo, donde todos están conscientes de ese “personaje” que todo lo registra, que asiste a Don Rumata, en su incursión en el planeta Askanar.

Si la disolución de la cuarta pared es un aprendizaje o parte de una convención (hacer de cuentas que estamos inmersos invisiblemente dentro de la historia que se nos revela), su materialización en estos dos films responde más a la necesidad de hacer físico y tangible a este un nuevo personaje: en la de Zulawski, astronautas o sobrevivientes que graban todo lo que acontece, y en la de German, un apoyo fantasmal a la mirada del personaje de Don Rumata, que en algunos escasos momentos logra mirar a la cámara, asumiendo con conciencia su existencia.

Así, la cuarta pared se vuelve en la necesidad de crear un nuevo ser que logra transmitir otro tipo de sensibilidad de la época, evitando la identificación del espectador como receptor de ese mensaje, puesto que los personajes no dialogan con “nosotros” frente al écran, sino con un mediador, que graba, aprehende y perenniza.

Cámara: materia y presencia en On the silver globe y Hard to be a God. from Monica Delgado on Vimeo.