BAFICI 2014: EL ROSTRO DE GUSTAVO FONTÁN

BAFICI 2014: EL ROSTRO DE GUSTAVO FONTÁN

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on pocket
Share on email

Por Pablo Gamba

La relación del hombre con la naturaleza y la gente de vida sencilla de una isla del río Paraná es de lo que trata El rostro de Gustavo Fontán. El punto de vista es el de un personaje que llega remando, en bote, y que de la misma manera se va. Su visita a los personajes de ese lugar es todo lo que se relata en la película.

El rostro fue rodada en Súper 8, 16 mm y video, y a esa diversidad de formatos debe una cambiante textura de diversos grados de fidelidad. A través de ella se hace explícita la subjetividad de la mirada del visitante. Pero nunca se cruza la frontera hacia lo abstracto, a pesar de la distorsión. Siempre es posible reconocer lo filmado, a lo que se añade la estabilidad que se deriva de la uniformidad del blanco y negro. Eso quizás da a entender que la sensibilidad mutante del forastero es capaz de percibir algo que permanece a pesar de los cambios, una verdad que se impone a la subjetividad. Puede captar la esencia de las cosas en lo esencial de las imágenes: luces y sombras, sin color.

Los personajes de El rostro están inmersos en ese mundo elemental, en las actividades que les dan de comer, en el paisaje selvático al cual la mirada los integra, en los ruidos en los que se hallan fundidas sus voces, en las que apenas es posible distinguir algunas palabras sueltas. La sensibilidad se hace particularmente aguda en el sonido. Amplifica la intensidad de algunas sensaciones, por una parte, y cuando se emplea fuera de sincronización, realza todavía más la subjetividad de la mirada.

Pudiera parecer que El rostro expresa una bucólica añoranza de reconciliación con la naturaleza y con una vida que no parece distanciarse mucho de ella, cuyo lirismo pasa por alto el problema de la miseria, por ejemplo, o el de las enfermedades tropicales. Pero la lucidez del filme sobresale por los detalles que ponen de manifiesto que la mirada es exterior, incluso en un sentido de diferencia social, como la capacidad de llegar de visita e irse, mientras que los personajes que pertenecen allí están atados a ese lugar. La sensibilidad del visitante es la de alguien que ya no pertenece a ese mundo, y que por eso mismo lo anhela. Ese es el tipo de verdad que hay en la poesía del filme de Fontán.

Competencia argentina
Director y guionista: Gustavo Fontán
Reparto: Gustavo Hennekens, María del Huerto Ghiggi, Héctor Maldonado, Pedro Gabas
Argentina
2014

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on pocket
Share on email