BERLINALE 2014: VEIKO ÕUNPUU Y TSAI MING LIANG

This entry was posted on February 12th, 2014

Por José Sarmiento Hinojosa

FREE RANGE – VEIKO ÕUNPUU (FORUM)

Al grano.  Si el director de The Temptation of St. Tony hiciera una historia absurda y dadaísta, sobre la vida en Estonia, sería suficiente motivo para hacer fila en el teatro. Pero si además de eso, el director estonio convirtiera el relato en una comedia de humor negro estilo “summer of love” film o filme hippie (sólo formalmente, por supuesto, debido al uso fantástico del 16 mm y cámaras lentas incluídas), el oximorón se completa de forma magistral, y obtenemos una obra maestra absoluta. La película del estonio Õunpuu es en mi opinión personal, la mejor película de la Berlinale hasta ahora.

Para Fred, despedido de su oficio de crítico de cine, escribir un particular comentario sobre El árbol de la vida de Terrence Malick (“este director maricón que hizo una mariconería sobre una película marica”) será el comienzo de una declaración hilarante, un manifiesto de clase, ejemplo de la realidad retorcida que este protagonista tiene que soportar: un terrible drama existencial. Entonces, ¿qué otra cosa hacer más que dejarse al abandono fuera de todo sentido común y dejar que el caos gobierne su existencia? Junto a Sussana, su novia embarazada que lo acompaña constantemente, desata un infierno. Pero nada más importa, y lo que sigue es un desfile de nonsense, que es a la par, una muestra de maestría cinematográfica. Nada se resuelve, nada sale bien, lo único que (no) tiene sentido es aquel plano final de caballos blancos corriendo a lo largo de un hermoso campo verde en una serie de disolvencias hasta la oscura vuelta de tuerca final. Free Range merece un lugar en la historia del cine .

Journey to the West 1

JOURNEY TO THE WEST – TSAI MING-LIANG (FORUM)

Lección aprendida: no hay pierde Forum de la Berlinale. Esta película de 51 minutos, una de las seis partes que conforman la serie Walker, donde un monje camina a un paso muy lento por diferentes lugares del mundo, es una maravillosa pieza de reflexión, impregnada de una de las más bellas fotografías jamás hechas en la obra de Tsai Ming-liang. Un plano cerrado del rostro meditativo bajo una respiración pesada de Denis Lavant, de cinco minutos de duración (aproximadamente), termina hasta dejar al personaje al borde de las lágrimas (toma que recuerda al Lavant de Beau Travail, en ese previo a la última escena de baile). Es una poderosa imagen abrumadora, y lo que sigue es Lee Kang-Sheng como monje, a la deriva lentamente por las calles de Marsella.

Un profundo y meditativo viaje a través del ralenti de la performance, Journey to the West de Ming-liang fácilmente podría ser exhibida como parte de una exposición en un museo: la itinerancia del ser humano a través de la tierra, donde el andar es más importante que el destino. Una colaboración de larga data, y una película que hay que ver.