CANNES 2015: CEMETERY OF SPLENDOUR DE APICHATPONG WEERASETHAKUL

This entry was posted on May 18th, 2015

Por Mónica Delgado

Cemetery of Splendour es antes que nada un sorprendente filme de resistencia ante la intromisión violenta de la modernidad, que afecta cosmovisiones o actividades diarias como un simple juego de fútbol. Y Apichatpong Weerasethakul elige el poder del sueño como vehículo para que sus personajes comuniquen esta conexión de un mundo por recuperar. Como en El tío Boonmee recuerda sus vidas pasadas, el cineasta establece un puente natural con esta otra dimensión de muertos, recuerdos y ensoñaciones. Pero esta vez se trata de partir del raro problema de sueño en unos soldados en coma, que gracias a una nueva tecnología traída desde la guerra de Afganistán, lo verán resuelto o, al menos, disipado.

Un hospital, que antes fue escuela y cementerio, es el espacio que reúne a un grupo de seres que de alguna manera son puertas hacia aquello que permanece, nexos familiares ausentes, ensoñaciones, y lo hacen sin quebrantar las leyes de lo “normal”. Esta mutación de lo “institucional” o estatal queda evidente en este ciclo de lo espacial, donde ya no es necesario contar con cementerios ni escuelas, sino de lugares para sanar.

La película abre con la pantalla en negro que luego dar lugar a los créditos, mientras se oye ruidos de la naturaleza afectada de alguna manera por tractores y demás maquinaria en una obra. Ya luego entramos en la cotidianidad de este recinto hospitalario, construido encima de un pasado reciente, al igual que el palacio imperial e invisible que la vidente describe en medio del matorral. Este diálogo entre presente y pasado como modo de dar cuenta de lo perdido es lo que interpela, como ese pedido de “ojos bien abiertos” que demanda Itt a la voluntaria tullida, puesto que es un camino para estar alertas ante lo imperceptible y que es puente hacia la tradición.

Weerasethakul propone, a través de sus artefactos curativos de neón, un proceso estético que poco a poco va a ir gobernando la atmósfera de todos aquellos que duermen, ya sea en una calle o en una sala de cine. Y sobre todo desde el personaje de la ama de casa en muletas, el hilo conductor, que con su voluntariado y disposición al otro, se vuelve el ente catalizador de estas correspondencias de sueños entre vivos y muertos.

Cemetery of Splendour mantiene el peculiar y logrado estilo del cineasta, pero esta vez toma un ribete más político, que no requiere apelar a un discurso explícito, sino a indagar en estas variantes de lo fantástico, para dar cuenta de las irrupciones del cambio como reto que hay que afrontar con los ojos bien abiertos. La gran favorita de esta sección del festival.

Un Certain Regard

Dirección y guión: Apichatpong Weerasethakul
Fotografía: Diego García
Reparto: Jenjira Pongpas, Banlop Lomnoi
Productora: Kick the Machine
Países:Alemania,Francia,Malasia,Reino Unido, Irlanda del Norte,Tailandia
Duración: 122 minutos