CANNES 2019: PORTRAIT DE LA JEUNE FILLE EN FEU

This entry was posted on May 20th, 2019

Por Mónica Delgado

Céline Sciamma toma como inspiración algunos imaginarios sobre la hermandad de las mujeres a través de los tiempos, para apropiarlos y devolverlos dentro del relato de un amor lésbico a finales del siglo XIX. Un aborto, una reunión nocturna de mujeres donde cantan y se reunen alrededor del fuego, pociones alucinógenas que se absorben al ser frotadas en la piel a aparecen en diversos pasajes de la trama de Portrait de la jeune fille en feu, su segundo largometraje.

Elementos para la culpa brujeril que Sciamma transforma en escenas de cooperación femenina. Una pintora es contratada para hacer el retrato de una mujer joven que sufre depresión y se resiste a posar. Por una obligación social, necesitan el cuadro para consumar el matrimonio pactado con un extranjero. La pintora viaja a una isla donde debe quedarse unos días y cumplir con el pedido, y realizar el retrato a ciegas, solo a partir del recuerdo de algunos paseos por la tarde. Poco a poco establece una amistad y las dos mujeres irán forjando una relación a partir de la contemplación y el proceso de elaborar el retrato.

Como en Girlhood, pero con un estilo mucho más depurado y que trata de contagiar el ritmo de un periodo histórico determinado, Sciamma describe procesos de interacción femeninos, y se concentra en mostrar cómo se perciben entre personajes y de cómo se forman alianzas, donde hay espacio para la identificación y la empatía.

Como en su primer largometraje, aquí prima la idea de comunidad de las mujeres. Pero más allá de estos lazos, a Sciamma le interesa narrar una historia de amor frustrado, donde el mito de Eurídice, que los personajes leen en un pasaje del film, se vuelve el eje simbólico de la narración y de la puesta en escena: apariciones, y retención de imágenes en la memoria ante objetos y sujetos que están a punto de desaparecer.

Portrait de la jeune fille en feu es un gran avance en la carrera de esta directora francesa, y que ha demostrado con este film, que compite por la Palma de Oro, que puede ir del drama social y urbano a uno de ambientación de época y salir bien librada, ya que más allá de los géneros o estilos, se está perfilando como una cineasta de universos femeninos compactos y que busca empatar con las sensibilidades de tiempos actuales.

Competencia oficial
Dirección y guion: Céline Sciamma
Fotografía: Claire Mathon
Música: Para One, Arthur Simonini
Reparto: Adèle Haenel, Noémie Merlant, Luàna Bajrami, Valeria Golino, Cécile Morel
Productora: arte France Cinéma / Hold Up Films / Lilies Films
FRancia, 2019, 120 minutos