CPH:DOX 2020. A SHAPE OF THINGS TO COME Y STATE FUNERAL

CPH:DOX 2020. A SHAPE OF THINGS TO COME Y STATE FUNERAL

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Por Aldo Padilla

La filmografía de J.P. Sniadecki ha girado en torno al estudio etnográfico dada su relación con el Laboratorio de Etnografía Sensorial de Harvard, además de fusionar muchos elementos experimentales, presentes en especial en filmes como Yumen (2013) y El Mar, La Mar (2017). Su etapa china cerraba con la maravillosa The Iron Ministry (2014) y se abría una nueva etapa concentrada en la frontera de EE.UU. con México. Y si en El Mar, La Mar, en codirección con Joshua Bonetta, se detiene en los largos recorridos de los migrantes, a través del desierto; en A Shape of Things to Come, junto a Lisa Marie Malloy, se concentra en un ermitaño (en los créditos finales del film nos enteraremos que se denomina Sundog), quien se encuentra en un estado de aparente precariedad acompañado de su silencio y la ausencia personas cercanas, pero que logra encontrar una armonía entre lo que la naturaleza le ofrece a su alrededor.

Cercano a filmes como A Alma do osso (2004) de Cao Guimarães y Man with no name (2009) de Wang Bing, que siguen a ermitaños en las profundidades de Brasil y China, Malloy y Sniadecki plantean la relación de un ermitaño con la naturaleza, aunque con pequeños rastros de modernidad como el uso de armas de diferentes calibres (manteniendo cierta tradición americana), además dde la utilidad de un celular como un recurso pragmático. El discurso que se entiende a partir del seguimiento a Sundog, se mueve entre el ecologismo, con la granjería y el autocultivo, y ciertos elementos psicodélicos, a partir de la sensorialidad de algunas de sus imágenes y resaltados de forma explicita a través de serpientes y sapos que generan sustancias alucinógenas.

Parte del discurso del film está descrito en el titulo A Shape of Things to Come, el cual se aproxima a una idea de un posible apocalipsis que termina con humanos aislados en el desierto, como reflejo de un mundo imposible de sustentarse, un estado primitivo con pequeños detalles de lo que fue la tecnología, y que solo es interrumpida por los autos de la patrulla migratoria, que van recordando que probablemente incluso luego del fin de la humanidad tal como se la conoce, las fronteras aún seguirán existiendo.

Si bien Sniadecki es conocido por sus films de observación de grupos, parece aquí sentirse cómodo frente a la intimidad de Sundog, a quien vemos hasta en las tareas más íntimas de su día a día, incluyendo un momento en el cual se lo ve defecando, lo cual sirve para entender el grado de confianza entre los directores y el hombre observado.

El cine de Loznitsa se ha ido concentrando en tres ramas muy bien definidas: ficciones que a menudo son las que mas dividen por un nihilismo exacerbado, la no ficción contemporánea, definida por un cine observacional de las masas en distintos contextos (Maidan (2014) y Austerlitz (2015)), y, finalmente, el cine de found footage repasando la URSS posguerra. Aunque en todos los casos, el hilo conductor está definido por su fuerte crítica al régimen ruso y soviético. El caso de State Funeral pertenece a la ultima rama, concentrado en material de archivo del funeral de Stalin, transformado en un evento de masas que llenaron las calles y paralizaron el país entero.

Film heredero de la línea de The Event (2015) y principalmente de The Trial (2018), plantea el gran teatro montado alrededor del funeral de Stalin, cuyo culto personal sería prohibido pocos años después. Si en The trial se muestra un juicio orquestado hasta en los más mínimos detallados, y donde se pone en escena un juicio para reforzar la idea de los enemigos internos que querían destruir el país, en State Funeral se percibe el montaje definitivo, ya que no solo está la gigantesca parafernalia montada para adorar el cadáver de Stalin, sino que buena parte de la población se vuelca a ser parte de ese montaje, impulsada por el miedo rutinario de un régimen que castigaba a la mínima disidencia.

Si bien la posición de Loznitsa no se puede manifestar de una manera totalmente explícita, ya que no hay relato, ni cuadros explicativos-exceptuando en el demoledor cuadro final que detalla los horrores del régimen de Stalin-, es probable vislumbrar algunas luces sobre su posición a partir de pequeños detalles del montaje, la repetición continua, que tratan de mostrar el exceso del régimen incluso en la propia muerte, la ausencia de los motivos de la muerte de Stalin, que plantearía la idea del régimen que lo endiosa, y su idea de inmortalidad y los discursos vacíos y lacrimosos de los líderes del partido comunista al finalizar el funeral, como una forma de mostrar la locura caudillista formada alrededor de este ídolo.

Es importante entender que el montaje es la forma de Loznitsa de dar a entender todo esto, ya que las imágenes que utiliza durante la película son oficialistas, lo que muestra nuevamente la fuerza del montaje a la hora de recuperar found footage, ya que, si bien hubo un férreo control a la hora de filmar y de transmitir un discurso sin fisuras, el montaje permite darle una nueva relectura a cualquier momento histórico, a pesar del totalitarismo que puede haber en ese instante.

Competencia
A Shape of Things to Come
Directores: Lisa Marie Malloy, J.P. Sniadecki
Productor: J.P. Sniadecki
Estados Unidos, 2020, 77’

Sección Artist & auteurs
State Funeral
Director: Sergei Loznitsa
Productores: Sergei Loznitsa, Maria Choustova
Holanda, Lituania, 2019, 135’

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