FESTIVAL DE LIMA 2015: HIJA DE LA LAGUNA DE ERNESTO CABELLOS

This entry was posted on July 10th, 2015

Por Mónica Delgado

Este documental de parte de Ernesto Cabellos apuesta por un estilo narrativo distinto a sus anteriores trabajos: aquí el foco son las mujeres, tanto de Perú, Bolivia y Holanda, quienes nunca se cruzan, pero que a través de sus testimonios van interpelando una misma realidad política sobre la incursión de empresas transnacionales en zonas donde se advierte un deterioro ambiental provocado por la minería, tanto formal como informal.

Hija de la laguna (Perú, 2015) no denuncia de modo abierto, sino más bien expone a partir de estas tres miradas femeninas dispersas, una perspectiva de género sobre el entorno en peligro, ya en su depredación (problemas de falta de agua) o desde la prevención (el deseo de un futuro con agua). Mas bien parece aflorar una demanda distinta: ¿quiénes defienden su lugar de vida y trabajo?, ¿quiénes generan los reclamos y las interrogantes sobre lo que hace el Estado o la comunidad sobre la defensa de derechos o sobre políticas ambientales? Estas mujeres actrices sociales, a su manera, aparecen ya desde una posición de activismo o militancia, o como simples testigos de un consecuencia irreparable.

Si en Choropampa, el precio del oro, que Cabellos codirigió con  Stephanie Boyd, se muestra claramente a los pobladores afectados por el derrame de mercurio en este poblado de Cajamarca en plena afrenta con la minera Yanacocha, de masa en acción y clamando justicia; aquí hay una intención por recoger sentires y emociones a partir de miradas especiales. Nélida, estudiante de Derecjo desde Conga, un grupo de mujeres mineras donde no existe una voz principal, desde Totoral, Bolivia, y Bibi, holandesa desde su taller de joyas en Ámsterdam, y que luego viaja a Madre de Dios. Sin embargo, la apuesta coral no es del todo un planteamiento racional o consciente en Hija de la laguna, puesto que Cabellos muestra a través de su registro una adherencia y filiación emocional con Nélida, a quien sigue y describe. Ella es la hija de la laguna del título, que reflexiona, llora y enfrenta. Pero las otras dos historias la dispersan, aunque se comprende su presencia para fundamentar la tesis del film.

Cabellos no intenta establecer conexiones entre los tres relatos en sí, puestos que los casos de Bolivia y Holanda aparecen como fragmentos argumentativos, que van a ir justificando la defensa de la protagonista en contra de la minería dentro del imaginario que propone el documental. La tierra o Pachamama y los espíritus del agua solo encuentran un espacio en la cosmovisión del personaje al inicio, pero ese discurso se va a ir difuminando, hasta un vuelco de carácter más político, o de recuento de los daños ante el estallido de violencia y el estado de emergencia en Cajamarca, donde aparecen personajes conocidos, redadas, represiones y muertes, donde ya la figura de Nélida queda al margen.

Los momentos en Bolivia me parecen significativos para indagar un poco más en el marco discursivo del film. Aquí no hay una mujer como Nélida y Bibi, sino un grupo de mujeres casi anónimas que van a ir describiendo las condiciones de trabajo en una mina artesanal de Oruro, como opción laboral en un entorno árido y sin muchas opciones de desarrollo. Rezos al Apu, la labor comunitaria, la crianza de los hijos a costa del cobre y el seguimiento a un trabajo duro y asfixiante, pero percibidos desde el testimonio de una masa y no de individuos. El “no a la minería” de Nélida parece aquí aflorar débilmente. Para las mujeres de Bolivia, no hay alternativas y las posibilidades de aquella hija de la laguna se vuelcan al imperio de las preguntas sin respuesta.

Sección Hecho en el Perú

Producción: Núria Frigola Torrent
Fotografía: Carlos Sánchez Giraldo, Jessica Steiner, Miguel Hilari Sölle
Edición: Antolín Prieto
Música: Martín Choy-Yin
Intérpretes: Nélida Ayay Chilón, Bibi Van Der Velden, Máxima Acuña De Chaupe, Andrea Martínez Martínez
Color-2015-87min