FESTIVAL DE LIMA 2014: LAS NIÑAS QUISPE DE SEBASTIÁN SEPÚLVEDA

This entry was posted on August 3rd, 2014

Por Mónica Delgado

A partir de una austeridad de recursos, Sebastián Sepúlveda filma una historia en el altiplano chileno, ambientada a mediados de los setenta y donde muestra otra cara de lo que implicó la dictadura de Pinochet, en tierras que en ese entonces eran impensables y estaban invisibilizadas. Se basa en hechos reales, que describen el desenlace trágico de tres hermanas de edad madura, a las que los pueblerinos llaman “las niñas Quispe”, quienes viven aisladamente y que quedan dentro de un caos emocional cuando un forastero les cuenta que por una nueva ley llegarán los militares de la ciudad a confiscarles sus rebaños.

A partir de este rumor, las hermanas van a ir armando un rompecabezas de ausencias, imaginando el éxodo de los demás campesinos, recuperando algunas pistas de los viajeros y vendedores que pasan por su territorio, espacio conquistado por los años y la vida en soledad. El recuerdo a modo de fantasma de una hermana fallecida en raras circunstancias, es mezclado con escenas del pasado familiar, y las elucubraciones de los que les esperará sin rebaños y sin vecinos en ese lugar de apariencia desértica que parece devorarlas.

En Las niñas Quispe (Chile, Francia, Argentina, 2013), Sepúlveda trabaja tanto los panorámicos como los planos cerrados en interiores con pequeñas entradas de luz (bajo el ojo de Inti Briones en la fotografía), en medio de la penumbra, que permite la intimidad pero también afianzar los niveles de poder entre hermanas, donde la mayor es la más fuerte y sabia y la menor, la más débil y abrumada por la posibilidad de la pérdida y la enfermedad. El cineasta va logrando una suerte de progresión de temores a la inversa, donde no existen certezas, pero sí quizás unas malsanas relaciones entre la figura paterna y los hombres o el miedo hacia los militares que podrían llegar en cualquier momento.

Sepúlveda logra establecer una conexión entre estos tres personajes femeninos, secos, ásperos, y ariscos (a veces ingenuos) y el espacio de los Andes, que las aplasta, y que propicia un reclamo existencial que no queda del todo claro. Quizás esta poca certeza de la infelicidad de estos personajes sea la clave que permite valorar esta relación de ser y naturaleza, agobiante y pesimista, y no por ello menos fascinante.

Competencia oficial de ficción

Productores: Juan de Dios Larraín y Pablo Larraín
Dirección de fotografía:Inti Briones
Dirección de arte:Cristián Mayorga
Montaje:Santiago Otheguy
Sonido:Loic Prian
País: Chile, Francia, Argentina
Duración: 85 minutos