FESTIVAL INTERNACIONAL DE CORTOS DE VERÍN 2017: A GENTLE NIGHT, PLA Y CANCELA

This entry was posted on December 14th, 2017

A Gentle Night – Qiu Yang (2017)

Por José Sarmiento Hinojosa

La segunda edición del Festival Internacional de Cortometraje de Verín nos dio la oportunidad de acceder a dos cortos de interés. A Gentle Night, ganadora del Cannes a mejor cortometraje, nos presenta una historia sin resolución, sobre la hija de una pareja china que desaparece, situación que desemboca en una búsqueda infructuosa de la madre durante la noche, en plena celebración del nacimiento de Buda. Esta búsqueda casi resignada y llena de remordimientos se extiende en distintos espacios de una noche con atmósfera de pérdida, como si la misma nostalgia de lo irreemplazable se asentara sobre la ciudad. Bajo varios planos inmóviles, vemos a la madre intentar buscar alguna pista, algún alcance que le permita acceder al encuentro.

Qiu Yang presenta una historia sin final, cuyo mayor acierto es representar esta atmósfera de apacibilidad de una noche en medio de la desesperación de la búsqueda. Es una noche festiva, y los fuegos artificiales se pierden entre los reclamos de la madre al ir hacia una ambulancia en la calle, buscando quizá lo que es y no es el cuerpo de su hija, viva o muerta. Este constante efecto de Schrodinger (que se manifiesta hasta el final del corto) es lo que desencadena en la madre un profundo sentimiento de impotencia, pero también de remordimientos: Hay una disculpa, un arrepentimiento truncado en la búsqueda de A Gentle Night, palabras que no se terminan de decir.

Pla y Cancela (Elena Duque, 2017)

Experiencia distinta resulta Pla y Cancela, cortometraje de Elena Duque, programadora, profesora, investigadora y cineasta española. Hay una noción de “cine” clara en las imágenes de Elena, especialmente de esta unión de lo estructural, del juego de superposiciones, texturas, juego de la máscara, dentro de estas cuatro paredes que se presentan como habitáculo armónico de la presencia del tiempo. Por momentos, Duque emula los ejercicios de textura de Jodie Mack, pero la intención de sus imágenes corresponde a la manifestación del tiempo como progresión del ejercicio diurno de vivir, algo conectado con filmes como Palmerston Blvd. de Dan Browne.

Pla y Cancela es un cortometraje delicadamente hogareño, tierno en su lucidez pero especialmente notable en su integración de ideas sobre el cine. Quizá estas variaciones de luz, o el ejercicio de cerrar y abrir la ventana dentro del apartamento de Luque, nos den alguna idea o intención sobre el obstinado ejercicio de vivir, que es siempre recurrente.