FESTIVAL L’ALTERNATIVA 2015: BEN RIVERS, SERGIO OKSMAN Y ROSS SUTHERLAND

This entry was posted on November 12th, 2015

Por Dana Bonilla

Se podría decir que se trata de dos películas en una. En la primera parte de The Sky Trembles and the Earth is Afraid and the Two Eyes are not Brothers, de Ben Rivers, de corte documental, acompañamos al cineasta Oliver Laxe en un rodaje en Marruecos, donde lo más llamativo son los paisajes agrestes y las condiciones en que se las arregla un equipo mínimo de producción para llevar a cabo una película donde apenas sabemos de qué trata la trama.

De pronto, Oliver deja su set, se sube en una camioneta y empieza a manejar por el desierto. Aquí que empieza la segunda parte, donde el lenguaje se vuelve ficcionado y el director/actor pasa a formar parte de una fábula a lo Paul Bowles, donde es capturado por un grupo de terroristas/ traficantes, que literalmente logran  que el personaje enmudezca, y lo vuelven un hombre lata al que entrenan como bailarín para poder venderlo como una atracción más.

La película pasa de ser un seguimiento a un director trabajando en un estado de abstracción y constante calma, hasta la hora en que la pesadilla de la fábula cobra vida y uno sufre al ver cómo esta persona, con la que discretamente has congeniado, se ve martirizada y ridiculizada hasta un punto sofocante, donde se contrapone la hermosa imagen de un hombre lata bailando en un desierto pintado de naranja con una constante sensación morbosa y angustiante.

O Futebol (España, Brasil, 2015) de Sergio Oksman, fue un título que no me llamó la atención cuando la vi entre la programación del 22 Festival de Cine L’Alternativa, que se realiza cada año en Barcelona. Sin embargo, esto cambió cuando leí una reseña que decía que el fútbol es una excusa para juntar a un padre y a un hijo que no se ven hace más de veinte años y lo que más llamó mi atención, es que esto en realidad pasó.

O Futebol es una oda a un padre, a un inexistente lazo familiar, a la atmósfera que se respira cuando nadie habla pero el silencio no es incómodo. Con un trabajo fotográfico admirable, una cámara que juega constantemente con la simetría y con el personaje en el espacio, una bulla o murmullos que nunca vemos pero que sabemos que están ahí y un padre que no se esmera en lo absoluto en volverse el protagonista de la película, si no que logra ser él mismo. Es bajo esta propuesta que conocemos el otro lado del Mundial, lo que ocurre o no ocurre cuando toda una ciudad está dentro de un estadio o enchufados a un televisor, una ciudad de más de 11 millones de habitantes totalmente desértica, para adentrarnos en la parte trasera de un auto que recorre calles vacías, cafeterías abandonadas, un hospital y una oficina.

La película está compuesta por distintos capítulos que a su vez son escenas en distintos espacios, todos ellos marcados por un partido. El espectador acompaña una cámara invisible que va guiando a la muerte, no sólo como final de un acontecimiento, sino también como el final de una vida, y es que el mismo director lo dijo al momento de presentar su película en L’Alternativa: “La muerte está sentada en el asiento de atrás, está desde el primer fotograma”.

Lo más atractivo de Standby for Tape Back-Up (Reino Unido, 2015) de Ross Sutherland,  corta película de 65 minutos, es la idea y la manera en que el director recuerda y narra la relación que tuvo con su difunto abuelo. Todo yace en una vieja cinta de VHS que encontró en su loft, donde distintas grabaciones que él y su abuelo fueron superponiendo durante años en una misma cinta y que durante toda la película, van siendo narradas por el mismo director.

Empezando con El Mago de Oz, Ross nos hace un resumen donde habla de su fallecido abuelo y de un cuadro de depresión que atravesó durante años, siendo esta misma grabación la que usó como terapia. Es en este casete que Ross empieza a recordar su pasado, hablando, recitando e incluso rapeando sobre los distintos programas que vamos viendo, pasando por Los CazafantasmasEl príncipe del Rap, o Thriller de Michael Jackson, y demás programas de televisión y anuncios publicitarios, mezclando sus recuerdos con análisis, poesía y conjeturas.