GIJÓN 2019: ENTREVISTA A MARTÍN CUESTA, PROGRAMADOR

This entry was posted on November 29th, 2019

Por David S. Blanco

En la sala de prensa del festival, espero a Martín Cuesta, uno de los programadores, también crítico de cine y responsable de esta excelente edición del Festival Internacional de cine de Gijón.

Antes de empezar la entrevista propiamente dicha, le pregunto por la búlgara Rounds, la última película que pude disfrutar en el festival, y una de mis favoritas de la competición.

Martín Cuesta: Rounds nos llegó en setiembre, y tuvimos algunas dudas, porque era bastante similar a su anterior película, (Directions, que participó en la sección oficial de 2017), pero también nos parecía mejor, y no podíamos renunciar a tener una película así, que es divertida, triste, muy descriptiva, y en definitiva, me parece una película increíble, y Stephan Komandarev, es un escritor de guiones, como pocos en Europa. Tenemos la suerte de haberle pillado por banda, y no sé si los festivales grandes se han enterado muy bien de su existencia. Estuvo en Sarajevo, aunque nosotros la habíamos visto antes, y en cuanto la vi, lo hablé con Alejandro Díaz Castaño, y tuvimos claro que teníamos que tenerla claro, seguro.

Desistfilm: ¿En qué festivales, o en qué secciones de festivales, tenéis puesta la mira a la hora de programar en Gijón?

Martín Cuesta: Es un año de cambio, porque, generalmente, nosotros siempre hemos tenido un espejo donde mirarnos en Locarno, y este año ha cambiado el director del festival, que ahora es el festival de cine de Berlín. Este año tenemos alguna cosa importante que se estrenó en Locarno, como la de Pedro Costa, pero ahora está un poco más abierto. Locarno era un gran referente, pero este año está más abierto que nunca, y tenemos alguna cosa de Cannes, Venecia o Berlín.

Desistfilm: Un balance sobre esta edición.

Martín Cuesta: Pues, estoy muy feliz, la verdad. Antes de empezar el festival ya me encantaba la programación, y sobre todo, por poder mezclar autores muy consagrados y jóvenes promesas, con autores de segundas y terceras películas. También pensamos que había muchas películas sorprendentes, y siempre en Gijón buscamos eso, evitar acomodarnos y programar cosas que no te dejen indiferente.

Desistfilm: Como The Beach Bum…

Lo de The Beach Bum fue muy divertido, porque la vimos con unos amigos, y algunos estaban indignados con la película, y ahí dijimos; tenemos que tenerla, porque cuando una película despierta eso en el público, es importante mostrarlo. Creo que Harmony Korine es un tío que sigue siendo el mismo pirado de Trash Humpers, pero ahora está metido en el establishment -no se a quién ha engañado- y le consideran un tipo amaestrado, pero sigue siendo un loco.

Desistfilm: ¿Qué nombres claves destacarías de la sección oficial, o que te haga especial ilusión?

Tengo que decir Vitalina Varela de Pedro Costa, porque es una película que llevamos dos años detrás de ella, y el año pasado, como en mayo, estábamos asediando a Pedro Costa y a su productora a punta de llamadas, y nos contestaron en portuñol: “La película no existe”. Pero yo creo que, a raíz de la insistencia, hemos podido tenerla este año, y mucho antes que Locarno. A mí me parece uno de los directores europeos más importantes, y para nosotros es un puntazo haberlo tenido en esta sección oficial.

Desistfilm: Y, por el contrario, ¿esa película pequeñita que solo vosotros poneis en el primer foco?

Hay una película de la sección oficial que estamos muy contentos de haberla tenido, porque significa dar continuidad al cine asturiano en la sección oficial, que es la película de Elisa Cepedal, El trabajo, o a quien le pertenece el mundo. Este año por segunda vez, tenemos una película de aquí de la región en competición, y creo que es una película que habla mucho de la idiosincrasia de Asturias y del negro futuro postindustrial que nos acecha, y la desesperanza que se vive en las zonas rurales asturianas.

Por otro lado, otra a la que le tengo mucho cariño es Die Kinder der Toten, que es una película en Super 8, basada además en una novela de Elfriede Jelinek, ganadora del premio nobel austriaco por La pianista. Y es una película de zombies, ya que este año ha habido mucha tendencia con este tema, y hemos tenido también Zombi Child de Bonello, que es otra gran película.

Desistfilm: Hablemos sobre Liberté de Albert Serra.

Martín Cuesta: Me parece una película increíble, y cuando la vimos en Cannes, teníamos programadas como cinco películas para ese día, y esta era la penúltima de la jornada, y cuando salimos del cine, dijimos “Vámonos a casa”. No queríamos contaminar las sensaciones que nos había dejado la película.

Desistfilm: Es que este tipo de películas se disfruta más viéndola muy tarde, como por ejemplo la de Bi Gan el año pasado, que pusieron en horario nocturno.

Martín Cuesta: Sí, totalmente, por eso la pusimos a las 22:30. Había dos hechos muy relevantes a la hora de programar Liberté. Una era que fuera por la noche, para potenciar aún más esa sensación de irrealidad, y la otra era ponerla en el teatro Jovellanos, que es como el típico teatro burgués por antonomasia de la ciudad, y nos parecía el gesto de provocación definitivo. Aparte, esta película, con esta aura tan versallesca, tenía que verse en ese lugar.

Desistfilm: ¿A qué directores jóvenes, de los que han pasado por este festival, crees que hay que seguirles la pista?  Estoy viendo el poster de una película de un director que es posible que tengas en tu cabeza, A White White Day (Hlynur Pálmason)

Martín Cuesta: La verdad es que de este boom que estamos teniendo del cine islandés, me parece el mejor. A parte, Hlymur Pálmason es un cinesta que cuida a nivel formal sus películas, como en Winter Brothers, su primera película, que la hizo en 16mm, y en esta que pasamos en esta edición que en está hecha en 35mm, y no es que por rodar con 35mm se conforme con rodar planos sencillos, sino que técnicamente se arriesga. Yo le comentaba al director que hay un plano en el que cae una roca por un acantilado, y le comentaba que al ser en 35mm, si caiga mal la roca, tenía que haberlo repetido siete y ocho veces; iba a sufrir. Además, tiene una especie de humor nórdico, que no sabría cómo definir exactamente (risas).

Y por decir alguien español, me gusta mucho Juan Palacios, que tiene una película que se llama Meseta, una especie de documental sobre la España vaciada, y creo que lo hace con mucho sentido del humor y con una perspectiva poco conocida hasta el momento.

Desistfilm: A la hora de hacer las retrospectivas, ¿qué valores tenéis en cuenta generalmente?

Martín Cuesta: A la hora de hacer las retrospectivas, tenemos dos criterios a seguir. Por un lado, escoger un autor con una carrera ya formada, pero que creemos que no tiene el reconocimiento que se merece, y por otro lado, a un autor o autora que tiene pocos proyectos, pero consideramos que puede ser alguien importante en el futuro. Este año se cumplía esto con Franco Piavoli, y Axelle Ropert. Llevaba cinco años queriendo hacer esta retrospectiva de Franco Piavoli, y era una oportunidad genial para que el público pudiera estar aquí con él, y esto ha sido una experiencia increíble. Y cumple perfectamente este rol que decimos de autor que tiene una carrera ya detrás, no muy larga en títulos, pero que es importantísimo para entender el cine contemporáneo, y que nunca había recibido una retrospectiva en España.

Y Axelle Ropert, una chica joven a nivel de carrera, porque empezó con guion y crítica cinematográfica, pero que nos parece de lo más interesante del cine francés actual.

Desistfilm: ¿Como os situáis respecto al tema de la paridad en los festivales de cine, o la escasez de mujeres directoras en estos certámenes? 

Martín Cuesta: No se si a todos los festivales les importa, viendo el porcentaje de películas dirigidas por mujeres. Si te importa, tiene que importarte. Pero hay varios festivales como Venecia, en el que el argumento de Alberto Barberá de que no les llegan suficientes buenas películas dirigidas por mujeres, es un poco absurdo. Yo le recomiendo a cualquier persona que vea la sección oficial y Orizzonti de Venecia y vea las películas que se pasan allí. Creo, que cuando no se programan bastantes películas dirigidas por mujeres, es porque no interesa hacerlo. Porque lo que hay que hacer es buscarlas, y ver mucho cine, o tener interés por ello. No se trata de un tema de cuotas, se trata de tener visiones diferentes, y generalmente la visión predominante en el cine, viene dada por la masculina, y se supone que un festival, al igual que se ofrecen distintas perspectivas al enfocar cine de distintos continentes, debería hacer lo propio con el enfoque desde las mujeres, que no es igual que el masculino.

Entonces nosotros intentamos que haya visiones de todo tipo. En esta sección oficial 2019, de veinte películas, nueve son dirigidas por mujeres, y hay secciones como Llendes, en la que la presencia de películas dirigidas por mujeres, es mayoritaria. Creemos que es obligatorio.

Desistfilm: De las películas de 2020, ¿cuáles tenéis entre miras si se puede decir?

Martín Cuesta: (Risas). De 2020 no te puedo decir, pero 2019 te puedo decir que hemos estado detrás de una que ya no va a poder ser, porque tiene el estreno internacional ya fijado. Es una directora que me encanta, Kelly Reichardt, y su película Certain Women (2016) me parece la mejor película de su año. No hemos podido tenerla este año, pero aun no renunciamos a tenerla el año que viene.

Desistfilm: Y, por último. Se está acabando la década, van a venir varios tops con lo mejor de estos últimos 10 años. ¿Como valorarías este tiempo, y que películas destacarías?

Me encanta el cine de Bi Gan, Liberté, o la última de Celine Sciamma. Spring Breakers me parece increíble, también me encanta La Chica del 14 de Julio. Y la década es un poco de incertidumbre, porque ha habido como diferentes formatos que han intentado imponerse como el cine 3D, que parecia que se iba a imponer, y que luego desparece, y de repente, alguien como Bi Gan hace Long Day’s Journey into Night, y le da un nuevo sentido al formato.

También han tenido mucha influencia la aparición de los nuevos formatos televisivos, y lo veo como una década de incertidumbre, de que no sabemos hacia dónde vamos, pero vamos hacia algún sitio.

Y con esta entrevista, cerramos la cobertura del festival de Gijón 2019, la mejor edición a la que hemos podido acudir sin ninguna duda.