IMAGES FESTIVAL 2020: MATNI- TOWARDS THE OCEAN, TOWARDS THE SHORE DE SKY HOPINKA

This entry was posted on April 18th, 2020

Por Ivonne Sheen

La obra de Sky Hopinka se caracteriza por una evocación de los ancestros y la memoria a partir de una contemplación del paisaje. Hay una melancolía que atraviesa su trabajo como columna vertebral referida a sus raíces Chinook. En matni- towards the ocean, towards the shore (2020) el autor desarrolla una vez más un quiebre con la común y normal aproximación etnográfica a comunidades nativas. Este es el primer largometraje del artista, el cual inauguró la 33 edición del Images Festival 2020.

matni- towards the ocean, towards the shore está basada en el mito Chinook del origen de la muerte, en el cual dos personas dialogan y divagan sobre el misterio de esta y la reencarnación. Hopinka inquiere en el mito, mientras acompaña paralelamente a dos amigos suyos Jordan Mercier y Sweetwater Basin, en la espera del próximo nacimiento de sus hijos. Jordan y Hopinka se comunican en Chinook Wawa, él usa el cabello largo como parte de su identidad, asiste a reuniones de música y danza Chinook, y se relaciona de manera ritual con la naturaleza. Por su parte, Sweetwater parece más distanciada de aquella ancestralidad, pero no deja de reconocerla y de aún practicar rituales como los baños de agua de catarata que realiza a lo largo de su embarazo, y al cual Sky la acompaña. Los tres manifiestan un espíritu que los une e identifica, cosmovisión que atraviesa al cine de Hopinka.

En sus últimos films, como Lorie (2019),  When youre lost in the rain (2018) o Fainting Spells (2018), Sky compone experiencias conceptuales y sensoriales, que conversan con la constante de su cine, reflexiones personales que tejen ideas y sentimientos en torno a la vida, el tiempo, el lenguaje, la memoria, el paisaje, lo indígena y el mito. En matni- towards the ocean, towards the shore, aquella experimentación está presente, en menor medida que la aproximación documental a la vivencias de sus amigos y sus ancestros. Sin embargo, esta aproximación documental explora sus propias limitaciones y ocurren situaciones como desenfoques, o distancias, que se resisten a aquella colonización común que sucede cuando se quiere construir conocimientos sobre lo otro. En malni- towards the ocean, towards the shore, se evidencia el movimiento humano que sostiene la cámara, y a su vez las micro-decisiones que resultan de la relación presencial del documentalista y su presente del registro se manifiestan con fugaces paneos y contrastados desenfoques de los sujetos retratados. Decisiones que se proponen como disrupciones de la construcción de “verdad” del documental. Asimismo, se evidencia el cuerpo de Sky como sujeto operator quien según Roland Barthes, vendría a ser aquel ejecutor del registro fotográfico -en este caso cinematográfico-, el cual transfiere sus conocimientos e intensiones fotográficas a la imagen. En el caso de Hopinka se satura y opaca la visión de la imágenes, creando una tenue abstracción que no rompe del todo con un registro verité. Las intensiones del autor parecen espontáneas y exploratorias sobre los motivos constantes en su obra, como una apertura que permea hacia la mitología.

La dimensión sonora de la película se compone de la voz-en off constante del autor y de música original. En cuanto a la voz, esta nos contextualiza desde la intimidad del autor y también nos narra el mito de la muerte, así esta opera como aguja que nos relaciona con los otros tejidos e hilos que dicho mito evoca y que Hopinka vislumbra en su entorno próximo. La música hace referencia a una costumbre propia de los Chinook, quienes se reúnen para interpretar colectivamente cantos de una innegable interpelación emocional y espiritual. La constante sonoridad de la película se encuentra con la saturación en los colores y en los contrastes, que ocultan los rostros de los entrevistados e intervienen el registro del paisaje para intensificar lo comentado anteriormente, en resistencia a una observación quieta, “natural” y “neutral” del documental etnográfico de autor. En el cine de Hopinka, existe una hibridación entre el documental y el experimental, con mayor imbricación en sus obras anteriores. El artista originario de la nación Ho-Chunk y de la tribu Pechanga Band de Luiseño Indians, construye un paisaje en el que el arte se convierte en un nuevo espacio liminal, donde convergen y dialogan mitologías Chinook, la memoria personal del autor y el presente.

IMAGES FESTIVAL 2020
Película Inaugural
Director, Cámara, Sonido y Texto: Sky Hopinka
País: USA
Año: 2020
Duración: 80 min