LIMA INDEPENDIENTE 2015: IEC LONG, LA FIÈVRE Y LE BEAU DANGER

This entry was posted on June 24th, 2015

Por Mónica Delgado

Esta Macau no es la misma de aquella película de corte detectivesca y de tributo al film noir americano que puso a esta pareja de cineastas portugueses en las listas de las mejores películas de 2012. Más bien esta excolonia portuguesa luce en Iec Long como cuerpo del recuerdo de un anciano que fue trabajador desde niño en una fábrica de juegos artificiales. Esta vieja tradición de los explosivos y los colores que estallan y deleitan como oposición al sistema de explotación al que se vieron sometidos decenas de niños, adolescentes y adultos a mediados del siglo XX, es el foco que toman João Rui Guerra da Mata y João Pedro Rodrigues para extender la fisonomía de Macao desde el testimonio y la reconstrucción de la memoria.

En Iec Long (Portugal, 2014) un anciano va narrando en primera persona los días en aquellas fábricas que hoy lucen derruidas, mientras aparecen escenas que recrean paseos de un niño fantasmal en tomas en blanco y negro, que se van contrastando con panorámicos de instantes cotidianos de la ciudad en festejos de fin de año. Como en The Last Time I Saw Macao, aparece la intención de mostrar escenarios de la ciudad en su localismo o ritos de celebración, desde este atisbo documental, para luego entrar de lleno a la confrontación con los rezagos de un colonialismo perverso, que persiste bajo otro tipo de experiencia de lo social, a modo de reflexión.

En Iec Long (Portugal, 2014), el pasado colonial aún es una carga, que permaneció unida a un sistema económico apabullante y esclavizante. Como en The Missing Picture de Rithy Pahn, Guerra da Mata y Rodrigues utilizan miniaturas para reconstruir ese pasado que no tiene vestigios físicos, y que es necesario reavivar, pero sin movimiento, a modo de pasajes igual de perdidos en el tiempo.

Por otro lado, en La fièvre (Francia/Marruecos, 2014) de Safia Benhaim, también aparece una intención por ahondar en este trauma sentimental y social en torno a la condición colonial, pero aquí desde el exilio y la naturaleza del retorno. La cineasta parte de una pantalla en negro y subtitulado que va describiendo un sueño febril de recuerdos, que nos llevan a Marruecos en tiempos de colonia francesa, de la mano de dos mujeres, una adulta y una niña, a quien seguimos por espacios que remiten más un sentido onírico que a una percepción de la realidad del exilio o lejanía. Quizás, a diferencia de Iec Long, donde este personaje real va contando sus terribles vivencias casi desde la oscuridad, Benhaim persigue a este niña que se convierte en símbolo o analogía de un recuerdo, en la reconstrucción amable de un pasado que parece alejarse del entorno en sí para sublimarlo y dando el poder de la reflexión más a lo que dice esta mujer que viene del pasado, que a las imágenes mismas. Quizás por ello al final oyemos a Lumumba y el fervor anticolonial en el Congo, como eso que permite completar un rechazo contundente, que no se ve claramente en los 39 minutos anteriores.

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Y para seguir con estos del exilio, Le Beau Danger, de René Frölke (Alemania, 2014) es un retrato peculiar del escritor rumano Norman Manea, a quien vemos en su casa, dando entrevistas o en reuniones con amigos, en ferias del libro, imágenes de lo cotidiano que se van intercalando con fragmentos extensos de relatos del mismo narrador y poeta, completando una unidad entre la ficción y lo que la película logra documentar. Así, el espectador deviene también en lector.

Sobreviviente de un campo de concentración en Ucrania a los cinco años y opositor a la Rumania de Ceaucescu, Manea es registrado desde diversas tonalidades, en blanco y negro y desde el color, que van armando una mirada ambivalente también sobre este personaje importante de las letras de Europa del Este, desde la misma lectura de sus textos. René Frölke apuesta por compartir lo cinemático con la inserción de estos fragmentos significativos, logrando una fusión extraña para detectar el corazón de la escritura, la materia misma de la narración y la real corporeidad del ser escritor.

Los tres filmes compiten en la sección Fronteras destruidas.