PANORAMA: MING OF HARLEM DE PHILLIP WARNELL

This entry was posted on December 9th, 2014

Por Nicolás Carrasco

En una de las primeras escenas de Ming of Harlem, una reportera le pregunta a Antoine Yates la razón por la que convivió por varios años con un tigre de Bengala y con un cocodrilo de dos metros. Su respuesta: “Love, baby. Love”. Amor es lo que siente este neoyorquino por sus compañeros de departamento Ming, el tigre, y Al, el cocodrilo. Jugando entre la ficción y el documental, y mediante distintos registros, Phillip Warnell reconstruye la historia de Yates y de sus dos “mascotas”, quienes cohabitaron el departamento en Harlem por varios años hasta el 2003, cuando el tigre Ming atacó a su dueño, casi quitándole la vida.

La película cambia de registro todo el tiempo, intercalando archivos periodísticos de los hechos (noticieros y programas de entrevistas) con recuerdos de Yates, narrados mediante su voz en off o mientras este recorre su antiguo barrio en un taxi, a la manera de un reportaje retrospectivo. En la segunda parte del film, cuando los hechos pasados ya han sido descritos, el registro cambia esta vez a una invocación poética de Ming y de Al, a través de largos planos de los animales que (re)imaginan las circunstancias de lo salvaje dentro del departamento. Hasta qué punto se trata de los mismos animales o del departamento original de Yates no está claro. Esta secuencia, acompañada por un texto del filosofo francés Jean-Luc Nancy, reflexiona de manera poética sobre las relaciones entre humanos y animales. Warnell pareciera querer evocar los recuerdos y anhelos de su protagonista, separado de sus compañeros de cuarto. Al quitarle a sus animales, nos quisiera decir, Antoine se perdió a si mismo.

Director: Phillip Warnell
Guión: Jean-Luc Nancy
Fotografía: David Raedeker
Sonido: Emmet O’Donnell
Editores: Phillip Warnell and Chiara Armentano
Reparto: Antoine Yates, Ming and Al
EEUU, 2014