THE BIG STICK/ AN OLD REEL BY SAUL LEVINE

This entry was posted on March 12th, 2014

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Por Nicolás Carrasco

En The Big Stick, Saul Levine edita fragmentos de cortos de Chaplin centrados en la figura del policía. Al inicio, Levine muestra al personaje del vagabundo siendo acosado tanto por un policía como por un sujeto armado con un cuchillo. Levine repite estos planos en el montaje hasta dar la impresión que Charlot se encuentra atrapado en un laberinto, en una realidad absurda donde la policía es incapaz de protegerlo de quien lo acosa, convirtiéndose ella misma en otro acosador. Estas imágenes son intercaladas con material de archivo más reciente, sacado de noticiarios, en el que se registran varias redadas nocturnas, disturbios y arrestos. No olvidemos que la época de realización de este corto (1967-1973) coincide con las protestas por los derechos civiles, la derrota de los Estados Unidos en Vietnam y los asesinatos de Robert Kennedy y de Martin Luther King.

En la segunda mitad, Charlot deja de ser el perseguido para convertirse él mismo en perseguidor (estas imágenes pertenecen al corto Easy Street, de 1917). Siendo un policía, se le muestra golpeando con una porra (el “gran palo” del título) a transeúntes en las calles y, junto a varios otros policías, pegándole a un detenido. En el contexto original del corto, estos golpes con porras se dan bajo la forma de gags, pero en el corto de Levine, la descontextualización de los golpes (no conocemos la motivación) y el montaje rápido se convierten en palizas injustificadas.

Levine aquí está ejerciendo una doble crítica. En primer lugar, hacia el espectador que ve a la brutalidad como algo cómico, y a la violencia como una forma de diversión. Easy Street muestra violencia doméstica, violencia hacia las mujeres y brutalidad policial, pero como un espectáculo en el que no hay consecuencias porque nadie resulta herido. En segundo lugar, Levine dirige su crítica hacia la institución policial, a la que muestra como inefectiva, sin interés por combatir el crimen, sino que, más bien, se convierte en otro acosador, en otra amenaza para la paz. Una policía que ejerce la violencia como parte de su trabajo y en el marco de la ley.