VISIONS DU RÉEL 2021: USERS DE NATALIA ALMADA Y TEMPORADA DE CAMPO DE ISABEL VACA

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Por Mónica Delgado

Estas dos cineastas mexicanas exploran en sus recientes obras formas del dispositivo documental desde dos ámbitos de acción distintos. En Users (2021), Natalia Almada acude al film ensayo y a los elementos del documental reflexivo para dar paso a la ambivalencia de un relato de ciencia ficción, ambientado en EE.UU., desde la voz y sensibilidad de la misma cineasta, esta vez desde su visión de madre. Mientras que en Temporada de campo (2021), Isabel Vaca recurre a construir un retrato desde el seguimiento a un personaje como sinécdoque de una comunidad al norte de México. En uno, el dispositivo documental, de registro de paisajes, uso de drones, u observación distanciada a contados personajes, ilustra la reflexión sobre una distopía, un suceso que aún no existe, mientras que en el otro, el film de Vaca, la cámara va dando cuenta con observaciones y entrevistas sobre las acciones cotidianas de un niño en medio del campo, sin una clara posición sobre lo que acontece con su protagonista. En Users, Almada expone sus miedos y limitaciones sobre una tesis en torno al futuro, y en Temporada de Campo, Vaca, sin embargo, augura un futuro pero de la mano de aquello que se construye tangiblemente en el presente.

Ambos films vistos en la reciente edición de Visions du Réel también ofrecen aproximaciones desde las mujeres en la medida que ambos hablan, directa o indirectamene, de la maternidad. Si bien en el film de Vaca este sentimiento y ligazón aparecen casi fuera de campo, de modo muy tangencial, en la obra de Almada, esta necesidad de cuestionar o aferrarse a la idea de lo materno está relacionado intrínsencamente con un aspecto tecnológico y de deshumanización. Veamos.

Users comienza con un préambulo simbólico de una voz de una niñera artificial que hace dormir a un bebé en una cuna. La manera en que Almada aborda este inicio plasma una ruta política del film, pero no para cuestionar toscamente el influjo de la tecnología y los avances científicos que automatizan, dinamizan y reducen la presencia humanizada, que habría sido lo más fácil, sino para identificar formas y sensibilidades de lo que implica ya no ser ciudadanos sino ser “usuarios”. La relación de las personas con la tecnología, mediada por la mirada y voz de la cineasta (o su alter ego) son mostradas desde las experiencias cotidianas, dentro del hogar (el simple visionado de algo frente a una pantalla) o desde las industrias (la farmaceútica o agraria mecanizada), pero sobre todo desde la percepción del entorno: carreteras, desiertos, bosques, territorios desde drones, como si esta fuera la mirada desde la atmósfera y desde la distancia que nos permite contar con la idea del todo.

El registro de espacios, desde la distancia que permite el plano panorámico en muchos casos adquieren la materia de la reflexión, es decir, la voz en off de Almada nos va dirigiendo por esta ruta sensorial, de carreteras ardientes por incendios forestales, de fábricas o laboratorios automatizados sin humanos, o dentro de su propio hogar, rescatando esos lazos inevitablemente simbióticos, como el de amamantar, como última huella humana en un relato donde la tecnología y sus dinámicas parecen intervenir todo.

Con este trabajo, Almada se aleja del “cine de temas”, es decir, de los tópicos abordados  en sus anteriores trabajos, como la migración en Al otro lado (2005), el narcotráfico en El velador (2011) o el sistema bucrocrático en Todo lo demás (2016). Si bien en Users existe un gran tema, el auspicio de un triunfo tecnológico que cambia el modo de relacionarnos, el tratamiento de Almada, aunque saturado por una banda sonora atmósferica y New Age con participación de los Kronos Quartet, propone una ruta distinta (o al menos un punto aparte) en su filmografía, y que exige de todas formas, por la calidad de la fotografía y el montaje, su exhibición en pantalla grande cuando disminuya esta pandemia.

Temporada de campo es un retrato de Brayan, un niño de once años que vive en  un rancho ganadero en algún pueblo de Jalisco. La intención de Isabel Vaca es mostrar la independencia y decisión de este personaje, que sueña con ser un vaquero. Por ello, la participación de los adultos es muy limitada, muchas veces están fuera de campo, o en escenas de entrenamiento laboral muy puntuales. En este sentido, el título del film remite a la frustación de un sueño: un jovencito que prefiere estar en el campo que ir a estudiar a la escuela. De alguna manera, el film refleja el abandono de algunos sueños y el necesario cumplimiento de una ruta institucionalizada para los niños.

La manera en que Vaca explora a su protagonista es a través de la observación de las acciones cotidianas de alimentar a las aves, montar a caballo, asistir a las pruebas de rodeo y de marca de reses, pero también al verlo comunicarse con la madre, quien trabaja en un lugar alejado para pagarle una educación. Brayan vive con su abuela y tíos, ya que su padre se fue a EE.UU. cuando él era muy pequeño y apenas tiene recuerdos de él. Estos datos que la cineasta va introduciendo a lo largo del film, van aportando a construir la sensibilidad del personaje, en un entorno de primacía de familiares hombres, como tíos o primos, y donde se podría asumir al campo como un nuevo hogar.

Lo interesante de Temporada de Campo, como debut de Isabel Vaca, pese a su convencional tratamiento de observaciones y entrevistas al personaje ante la cámara, es que permite recoger elementos para estructurar un tipo de masculinidad desde la infancia. Brayan encuentra seguridad en este mundo de hombres, de corridas de toros, de domar potros, de trabajar con el ganado, para probar a su corta edad, la reciedumbre, quizás como un modo de suplir ausencias familiares. Quizás por ello, los personajes femeninos lucen secundarios, ya que pareciera que no logran conectar del todo con esta sensibilidad de macho que poco a poco Brayan va cimentando. Y Vaca no solo concentra los aspectos simbólicos o sociales en esta masculinidad tradicional e icónica del vaquero o del macho norteño en el contexto y fascinación del personaje, sino que aborda la clásica dicotomía de campo-ciudad, a partir de algunos diálogos de Brayan, que van dejando entrever las carencias y las distancias sociales.

En suma, Temporada de Campo es un film sobre la sensibilidad de un niño con agencia en un contexto rural o sobre cómo se replican modelos masculinos en espacios donde desde dentro no se cuestionan esas dinámicas.

Competencia internacional
Users
Directora: Natalia Almada.
Productores: Josh Penn, Elizabeth Lodge Stepp, Natalia Almada.
Fotografía: Bennett Cerf.
Sonido: Dave Cerf. Editor:
Natalia Almada
Estados Unidos, México, 2021

Competencia de cortos y medio metraje
Temporada de campo (Becoming)
Dirección: Isabel Vaca
Edición Valentina Leduc
Producción: Arturo Mendicuti
Guion: Isabel Vaca
Fotografía: Jessica Villamil
Sonido: Misael Hernández
Música: Galo Duran
México, 2021, 75 min

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