VISIONS DU RÉEL: OFF THE ROAD (FUERA DEL CAMINO) DE JOSÉ PERMAR

This entry was posted on April 30th, 2020

Por Mónica Delgado

Este film debut del cineasta mexicano José Permar está organizado como una epopeya clásica, es decir, muestra, con un toque de epicidad, la lucha de algunos cuantos héroes cotidianos, movilizados por un ideal, y acompañados por la ironía y don narrativo de unos músicos que fungen de juglares. La espera del Baja 1000, un evento anual automovilístico todo terreno en la península de Baja California en México, se vuelve un acontecimiento que marca y organiza sus vidas, y que el cineasta toma como eje para un relato sobre identidad y arraigo.

En Off the road (Fuera del camino), el cineasta plantea el registro de la expectativa de un grupo de habitantes en un lugar alejado y tranquilo de Baja California, que en diversas épocas del año, luce fantasmal y alejado del bullicio de las grandes ciudades. El desierto, su clima, caluroso y seco, y una vida económica de pueblo de paso, van definiendo también el ánimo de la comunidad, que vive a la expectativa de la realización de un rally que les da un aliento monetario y un poco de diversión en medio de la calma.

El cineasta se detiene en una familia, liderada por Rigoberto Castro y su camioneta llamada Toyotin, auto que deviene en protagonista, al encarnar cómo se miden las expectativas y frustraciones sobre esta carrera anhelada, pese a la precariedad y adversidad del territorio desértico. La vida de esta familia se desarrolla en torno a esta competencia, sobre todo porque Rigoberto es un aficionado a este deporte de riesgo. Los testimonios de los habitantes, el seguimiento a la familia de Rigoberto en su ferretería, las tomas del desierto como espacio que los cobija, se intercalan con insertos musicales, a cargo de un trío que compone corridos, y que se vuelve el toque sentimental del lugar.

En algún pasaje inicial, este trío local de músicos indica que los corridos solo se hacen a pedido, y para gente muy importante: no cualquiera se merece esas tonadas. Y esta declaración marca la pecularidad de las canciones de este grupo musical, y que el cineasta filma a modo de videoclips, que están dedicadas a la epopeya del pueblo y Totoyín al querer forjarse un lugar en relación al Baja 1000.

Y más allá de este look documental mezclado con western (incluso se usa una banda sonora que remite a viejos clásicos) y el musical, en Off the road (Fuera del camino) aparece esta competición efímera también como un contrapeso en relación a la frontera, a un EE.UU. fuera de campo, que aparece en el anonimato de los pilotos que manejan esos autos a toda velocidad en un terreno que solo les sirve para un disfrute momentáneo. El desierto, permanente y gigante, que de alguna manera logra romper la figura de la barrera, que también marca a la localidad.

Off the road (Fuera del camino) incluye diversos registros y tonos, pero la mayoría marcados por un humor sutil, que le hace afrenta a la sequedad del espacio, y donde el cineasta busca transmitir los motores de subsistencia de un poblado que está a la espera de este espectáculo, como un modo simbólico de romper fronteras, o soñar con un mundo que no esté sometido a avatares muy breves.

Competencia Internacional de Largometraje
Director: José Permar
Fotografía: Ernesto Trujillo
Producción: José Villanueva, Daniela Silva, Tardígrada
México, EE.UU., 2000, 78 minutos