
Por Arnau Martín
“Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan”, versos de Federico García Lorca que interpreta Enrique Morente. Este es uno de los puntos clave a la hora de interpretar Ciudad sin Sueño, primer largometraje de Guillermo Galoe, presentado en la Semana de la Crítica del Festival de Cannes.
La Cañada Real es un barrio pobre y desatendido de las afueras de Madrid donde se atrinchera una comunidad gitana sin apenas posibilidad para la integración social. El objetivo de Galoe y de su equipo es el de ofrecer una perspectiva plurifocal de dicha circunstancia. En esa dirección, el filme se fundamenta en la captura de un estilo de vida desde un sentido de la transparencia que únicamente se alcanza cuando se produce una convivencia extensa entre figuras actorales y creadores. El entorno es, pues, el material de trabajo principal. Por otro lado, el Neorrealismo Italiano, así como las películas de Abbas Kiarostami, es una brújula para la visibilización de los barrios periféricos, hecho que vuelve a evidenciar la mirada atemporal de Rossellini o de De Sica. Es de esperar que Ciudad sin Sueño tenga un impacto que amplíe la estela de El 47, de Marcel Barrena -cinta reconocida positivamente por crítica y público-, e incluso de la anterior La leyenda del tiempo, de Isaki Lacuesta.
Ciudad sin Sueño, pese a su título crudo y realista, es una película de esperanza, y así lo atestigua ese plano final extraordinario, que hace camino al andar, o en este caso, al conducir, más allá del barrio. En su intervención antes de iniciar la proyección, el director decía que bastaba con que los espectadores nos llevásemos algo de la realidad mostrada, algún detalle, por personal que resultara. Una cuestión que resulta conmovedora que se plantee en un entorno privilegiado como es Cannes.
Con su película, Galoe viene a resumir cierta dialéctica del “padre padrone” como resistencia hacia el progreso y continuación de un modus vivendi preestablecido. Le atrae la posibilidad de estar cerca de dos niños, como si representaran la opción de conseguir mejores condiciones vitales. Pese a sus desencuentros con los patriarcas de la región, el enfoque es humano y comprensivo, nada es excéntrico. Ningún personaje le hace sombra a otro más allá de las reglas de convivencia en el lugar, y ninguna escena despunta por encima de la otra. Galoe busca la solidaridad en lugar del clímax, y tras una primorosa labor de montaje, ha dado vida a un fresco por momentos tierno, por momentos triste y por otros momentos, poético.
Cabe resaltar la imagen pregnante de los pájaros que alzan el vuelo, indicio del sueño de una vida más justa. Guillermo Galoe empieza su andadura con un merecido aplauso.
Semana de la crítica
Ciudad sin sueño
Dirección: Guillermo Galoe
Fotografía: Rui Poças
Guion: Guillermo Galoe, Víctor Alonso-Berbel
Edición: Victoria Lammers
Reparto: Antonio Fernández Gabarre, Bilal Sedraoui, Jesús Fernández Silva, Luis Bértolo
Productoras: Sintagma Films, Encanta Films, BTeam Prods, Les Valseurs, Filmin, RTVE, Tournellovision
España, 2025, 97 min