ROTTERDAM 2019: NONA, SI ME MOJAN YO LOS QUEMO; HISTORIA DE MI NOMBRE Y UNA HISTORIA SIN DESTINO

This entry was posted on January 30th, 2019

Nona. Si me mojan, yo los quemo (Camila Donoso, 2019)

Por Aldo Padilla

La continua revisión de la dictadura en Chile, no es solo una herramienta que busca justicia y equilibrio político frente a los herederos del régimen, es también una terapia frente a todos los atropellos y consecuencias que han trascendido generaciones, de forma que permita a los más jóvenes entender la importancia del cuidado de la democracia. El legado de ese periodo esta en el ADN político, social y económico de Chile, por lo que para dejar de arrastrar esa pesada carga es necesario desenterrar todas las historias de personajes que han vivido y luchado, a su manera, para lograr una resistencia que no siempre ha sido visible.

Los luchadores de la resistencia son parte de ese legado, quienes aun mantienen un espíritu de combatividad que se puede percibir en su intensidad a la hora de vivir. La abuela de la directora Camila Donoso es parte de ese grupo de personas quienes desde las barricadas y con recursos artesanales han puesto en aprietos a un régimen que buscaba su blanqueo a toda costa. Josefina Ramírez es retratada como un ente un tanto indescifrable y cuya extraña relación con el fuego parece ser un espejo de la pasión con la que siempre ha combatido, un fuego que tiene dos roles en la película de Donoso. Por un lado,  la misteriosa destrucción de varias casas del pueblo (Pichilemu), donde vive la protagonista y que se transforma en una especie de thriller con ciertos toques fantásticos. Por otro, la representación del fuego como mecanismo de defensa que Nona ha usado a través del tiempo, (ya sea desde la combatividad mostrada en la clásica escena de una marcha donde las fuerzas de represión atacan con carros lanza agua y donde los manifestantes suelen responder con bombas molotov y piedras, o desde un rol irónico, a través de la venganza de Nona a un ex amante quemándole su auto). El fuego entonces se convierte en destrucción y defensa, mientras que el agua adquiere una naturaleza reaccionaria y conservadora.

La mezcla de registros en Nona. Si me mojan, yo los quemo permite que se pueda entender las distintas facetas de Nona y verla en un estado de tranquilidad y diversión con su nieta en grabaciones de baja resolución o en un ambiente enrarecido a través del grano del fílmico. También la vemos en su fragilidad al enfrentar la recuperación de unas cataratas en un registro un tanto más hiperrealista. El problema que enfrenta el film son las escenas más performaticas y grandilocuentes, donde el fuego adquiere una connotación sobrecargada y que desconecta del discurso inicial.

Historia de mi nombre (Carin Cuyul, 2019)

La percepción de la realidad de las diferentes generaciones puede notarse si contraponemos el film de Donoso e Historia de mi nombre, opera prima de Karin Cuyul, ya que la visión un tanto desenfadada y combativa de Nona se contrapone con el carácter dubitativo y reflexivo de la joven directora, quien relata su infancia como forma de entender a su familia y una realidad post dictadura. Cuyul busca reconstruir su identidad a partir de su nombre cuyo trasfondo guarda la verdadera historia de su familia.

Cuyul va reconstruyendo su infancia de forma lineal, temporal y espacialmente, desde sus primeros recuerdos en el norte del país (Antofagasta), hasta su establecimiento definitivo en la isla de Chiloé. Este camino va armándose a partir de imágenes ajenas que permiten simular una niñez que apenas tiene registros fílmicos, ya sea simulando un encuentro familiar o viajes donde se ve a una familia que representa a la suya, todo esto mezclado con imágenes que ella filma desde un auto y que sirven como elementos para mostrar su continuo transito.

Paralelamente se da pistas del pasado de sus padres, quienes aparentemente eran parte de la disidencia más acérrima de la dictadura y que incluso se encontraban en contra del referéndum que terminaría con el régimen, por ser una salida que no permitiría el castigo total a los crímenes perpetrados por 25 años. Esto precisamente conecta al nombre de la directora como homenaje a Karin Eitel, detenida y torturada en el tramo final de la dictadura y que ayudaría a Cuyul a armar un rompecabezas de una familia que vivió las consecuencias de un pacto que, si bien termino con el régimen, permitió que cierto aroma a impunidad aún quede en el ambiente.

Es notorio el trabajo de introspección que realizó Karin Cuyul, a partir de un pasado del cual no recuerda lo suficiente, pero que permite entender que un país puede hacer el mismo recorrido de forma de aclarar una historia que aún tiene muchos grises.

A Story Without Destiny (Enrique Ramírez, 2019)

Para finalizar la presentación de los estrenos mundiales chilenos, en Rotterdam se presento A Story Without Destiny de Enrique Ramírez, quien plantea en su mediometraje las diferentes formas de colonización que se dieron en el siglo pasado, desde la invasión del Reino Unido y la guerra de las Malvinas, hasta el intervencionismo estadounidense durante la dictadura chilena, además de cierto rol pasivo de la Unión Europea. Si bien la representación de los hechos es poco explicita, adquiere fuerza en la poesía hecha relato mediante una voz en off. Lastimosamente esta fuerza decae fuertemente a la hora de representar visualmente estas ideas, en algunos casos tendiente a la paródico. La película recurre a la performance como forma de trasladar a los países en forma de personajes imaginarios, o en mostrar a Chile como una especie de colonia, a partir de la estrella que forma parte de su bandera versus la multitud de estrellas de la bandera americana.

Esta falta de sutilidad puede resumirse a través de una de las escenas en las cuales se filma una bacinica en la cual flotan huesos de pollo, como una forma de mostrar el horror de la dictadura. Si bien el mensaje parece ser claro, este se entiende más a través de la narración que a través de sus elementos visuales que generan cierta repulsión.

BRIGHT FUTURE

Nona. Si me mojan, yo los quemo
Dirección y Guion:  Camila José Donoso
Fotografía: Matías Illanes
Edición: Karen Akerman, Camila José Donoso
Chile, Brasil, Francia, Corea, 2019, 86 minutos

Historia de mi nombre
Dirección y Guion: Karin Cuyul
Edición: Nicolás Tabilo, Catalina Marín
Fotografía: Felipe Bello
Chile, Brasil, 2019, 78 minutos

Una Historia sin Destino
Dirección: Enrique Ramirez
Guion: Alejandra Moffat, Enrique Ramirez
Edición: Enrique Ramirez
Fotografía: Julien Guillery
Francia, Chile, 2019, 55 minutos