LOCARNO 2026 (SEMANA DE LA CRÍTICA): AS LIGHT AS AIR DE UMAIR BILAL

LOCARNO 2026 (SEMANA DE LA CRÍTICA): AS LIGHT AS AIR DE UMAIR BILAL

Por Mónica Delgado

No es necesario estar familiarizado con el sufismo para poder apreciar las intenciones estéticas y religiosas de As light as air, largometraje documental debut del cineasta pakistaní Umair Bilal, una obra sobre diversas variantes de la religiosidad. Tampoco se trata de una película que busca convertirse en un devocionario o en un ejemplo de estas prácticas místicas desde su sublimación o abstracción. Al contrario, se trata del registro mesurado de las actividades de un pueblo en medio de una festividad religiosa, que quizás tiene parentesco con otras tradiciones indias, aunque su raigambre sea mulsumana.

Por un lado, As light as air es un film sobre cómo se perciben los cuerpos en diversos estados de euforia, catarsis o simplemente distensión (como bailar al ritmo de una canción tecno o contemplar juegos mecánicos luminosos) en el marco de una celebración popular, y, por otro, es un obra sobre las interacciones sin diálogos y sin afán contemplativo dentro de una comunidad pakistaní, Sehwan, a lo largo de algunos días. Construida narrativamente a partir de momentos, este primer documental se propone como un retrato de esta ciudad, desde el registro de diversas acciones sencillas de sus habitantes: gente transitando mientras una mula aparece inmóvil y apacible en medio del camino; músicos callejeros entreteniendo a paseantes, un gato en un zaguán, un grupo de jóvenes bailando música urbana, o un grupo de fieles en catarsis en un templo. La relación de esta cotidianidad con preceptos sufi es la médula del montaje.

Desde el arranque del film, el cineasta Bimal apela al uso de diversos planos fijos bellamente grabados y algunos desde la yuxtaposición, a modo de viñetas, buscando que hilvanemos esos trazos de una comunidad desde estos momentos aparentemente anodinos. Si bien hay una necesidad del preciosismo, a partir de un delicado trabajo visual, desde una notable dirección de foto y diseño sonoro, esta dimensión estética no resulta exotizante. El color, las sombras y diversas formas de capturar la luz se vuelven elementos que ponen al film en contacto con una idea de lo sagrado. El director acude a zonas cercanas al santuario de Lal Shahbaz Qalandar, centro de peregrinación, donde cientos de devotos acuden para rezar y buscar protección, consuelo o curación. Por ello, es inevitable la inclusión de algunas escenas previsibles: rituales con tambores, cantos como mantras y movimientos corporales repetitivos, aunque, por fortuna, la intención del cineasta es otra: darle materia a algunos preceptos sufi que coloca desde una voz en off y desde intertítulos o epígrafes (como los versos de Lal Shahbaz Qalandar, poeta y filósofo sufi) que buscan ser una suerte de consuelo espiritual.

Las imágenes de Sehwan, el lugar de peregrinación que el cineasta registra en As light as air, estrenada en la Semana de la Crítica del 79º Festival de Cine de Locarno, transmiten su papel religioso y como foco de mixturas raciales o culturales, o como ejemplo de una determinada concepción del islam: popular, mística, corporal y musical. Sobre este aspecto del lugar, en una entrevista el cineasta pakistaní, radicado entre Abu Dabi y Berlín, sostuvo que se adentró en el universo del sufismo gracias a su madre, quien lo llevaba a santuarios desde niño, así que esta fascinación instalada desde una nostalgia deviene en un tributo mostrado con sensibilidad, y dentro de los  márgenes del documental antropológico. Pero lo que más se valora de trabajos como este es su simpleza, que se traduce en un trabajo muy cuidadoso del color y la luz como ritmos y tempos hacia una forma visual de esa espiritualidad. 

Semana de la crítica
Director: Umair Bilal
Fotografía: Konstantin Stell, Umair Bilal
Edición: Siddhant Sarin
Sonido:Talha Muneer, Jean Franco, Obaid Mustafa
Diseño sonoro:Sudarshan Sawant
Mezcla de sonido: Adwait Walujkar
Música: Sui Sofie Heinz, YANT
Pakistça, 2026, 66 min