CANNES 2025: EDDINGTON DE ARI ASTER. LA ANTI LIBERTY VALANCE

CANNES 2025: EDDINGTON DE ARI ASTER. LA ANTI LIBERTY VALANCE

Por Arnau Martín desde Cannes

Hay, en el cine de Ari Aster, un miedo endémico al núcleo familiar, como si este le supusiera una puesta en abismo a la subjetividad individual. La reciente Eddington nos arroja de nuevo a la época de la pandemia, específicamente a mayo de 2020, y sigue tanto a un sheriff en funciones como a su némesis, un político muy familiarizado con el marketing. La sintaxis del filme es bastante clásica y simétrica, hasta que se vierte en un desenlace que muestra el ansia de experimentación de este autor, apadrinado por Martin Scorsese. El argumento de la obra es un retrato comunitario, pero no a la manera de Nomadland, sino más bien lo opuesto. En Eddington cualquier posibilidad de establecer ligazones sanas y confiables queda invalidada.

El wéstern sigue siendo un espacio fecundo de experimentación estética, y Aster es muy consciente. Las imágenes del lugar, rodeadas por el ancho desierto, recuperan tanto el aura de Breaking Bad, si se considera a esta célebre serie como un neowéstern, como toda la poética que envuelve a este género, que es probablemente el que permite explorar de forma más metódica la evolución del cine nortamericano a lo largo de las décadas. Además, al director de Hereditary le interesa revisar determinada tradición de Hollywood más asociada con el momento de impasse entre el ocaso de los clásicos y la emergencia de la Modernidad, es decir, los años 50 y 60. En ese período los grandes maestros como John Ford, John Huston o William Wyler firmarían sus últimos proyectos, dando paso a autores como Robert Aldrich, Roger Corman, Arthur Penn, Samuel Fuller y un poco después Sam Peckinpah, quienes se harían con un nombre propio en la industria poniendo en escena una violencia física y un acercamiento a los cuerpos filmados rara vez vistos en pantalla con tanta crudeza. Por no hablar de John Cassavetes como uno de los grandes referentes epocales. Se trata de una generación de cineastas que cuestionó hondamente la deriva social que tomaba Estados Unidos en el período en cuestión, cuando comenzaba la Guerra Fría. Ari Aster, empapado de este espíritu, trata de invocar algo similar en los tiempos de las redes sociales, como si América fuese siempre sinónimo de crisis y necesitara lavados de cara constantes.

La mirada de Aster es ácida, contundente y nunca complaciente, y en lo que respecta a una posible lectura política del filme, la sátira que la rige desvela que para el cineasta su país es presa de una oclocracia, ante la que el poder siempre halla fórmulas precisas para protegerse a sí mismo. Como también se puede advertir en la delirante y fascinante Beau tiene miedo, el tono resultante coquetea con el nihilismo, como si los Estados Unidos, bajo el imperio de Donald Trump y atenazado por graves problemas como la expansión del fentanilo, se enfrentara a una suerte de autodestrucción.

Eddington carece del ingenio de los hermanos Coen para describir personajes secundarios, pero Aster confía mucho en Joaquin Phoenix como el vector principal de la trama, y se entienden a la perfección. Phoenix es el rostro por antonomasia del malestar psicológico en el cine contemporáneo, en concreto en la órbita de la masculinidad no normativa. Desde The Master, de Paul Thomas Anderson, el intérprete tomó una deriva que recuerda a la del actor Lon Chaney, quien en su día encarnara al archiconocido Cuasimodo. Sin embargo, en Eddington Phoenix se desentiende levemente de esta línea y adquiere el rol del agente incompetente. En ese sentido, junto al mandatario Pedro Pascal forman una dupla muy sugerente.
De alguna manera, esta película, virtuosa en algunos aspectos y defectuosa en otros, nos habla de que la civilización y la barbarie necesitan retroalimentarse la una de la otra. Y sin necesidad de caer en advertencias apocalípticas, pues Aster se centra mucho en el absurdo de las pulsiones humanas.

Competencia Palma de Oro
Eddington
Director: Ari Aster
Guion: Ari Aster
Fotografía: Darius Khondji
Diseño de producción: Elliott Hostetter
Música: Bobby Krlic
Edición: Lucian Johnston
Sonido: Paul Hsu
Reparto: Joaquin Phoenix, Pedro Pascal, Emma Stone, Austin Butler, Lukes Grimes
EE.UU., 2025, 145 min