
Por Mónica Delgado
Es inevitable asociar algunos usos en el tratamiento visual de The Plant from the Canaries con el estilo de Hong Sang-soo. Colocar el típico zoom in del cineasta surcoreano casi al inicio del film genera un efecto de despersonalización de la autoría en la narrativa visual de esta ópera prima de Ruan Lan-Xi. Sin embargo, el film se deshace rápidamente de estos guiños, que se comprenden al conocer más de cerca a su protagonista, May, una mujer surcoreana, que vive en Berlín, y que acaba de vivir una ruptura amorosa. Luego de esta presentación, que utiliza planos generales y diálogos en primeros planos sonoros, la cineasta china, radicada en Alemania, desarrolla un retrato sobre la aceptación de la soledad y sobre la convivencia siendo migrante en una ciudad cosmopolita con un estilo de comedia ligera.
Estrenada en la sección Cineasti del presente del reciente Festival de Locarno, este primer film de Ruan Lan-Xi, que dura un poco más de una hora, es una tragicomedia sobre diversas situaciones cotidianas de esta joven que confronta el fracaso de sus relaciones amorosas. Por un lado, plantea el desarrollo de este retrato de una mujer que busca encontrar nuevas relaciones de afinidad, ante sus amoríos fallidos previos, y que contienen algunas situaciones típicas o previsibles: sesiones con terapeutas, salidas con amigas, la inserción en nuevas prácticas para pasar el rato como aprender tango o ir al cine. Y por otro lado, está un subtexto mucho más amplio con relación a la representación de las mujeres surcoreanas en el audiovisual, muchas veces presentadas sin agencia y dependientes de un entorno regido por los hombres y sus tradiciones. Es inevitable que muchas producciones, tanto comerciales como independientes, hayan construido narrativas sobre mujeres modosas, reservadas, pacientes ante lo que les acontence. Si bien no se trata de relatos sobre madre abnegadas (escapando de los estereotipos de algunos films de Park Chan-wook) o de la esposa sufrida (herencia de los doramas), se comprende la decisión de la directora por mostrar a un personaje femenino que elige, que vive su sexualidad sin rodeos, y que acepta la llegada de posibles nuevos amores sin temor, y que lleve sus vivencias de manera sencilla, sin probemas, más aún cuando no tiene trabajo o un departamento fijo para vivir.
The Plant from the Canaries no es un film que busca generar lecciones sobre cómo deben actuar las mujeres tras un rompimiento amoroso ni mucho menos, ya que la cineasta emplea diversos recursos en el montaje sobre todo, para mostrar un ritmo que refleja recuerdos, juego de tiempos entre pasado y presente, o elipsis para mostrar los avances sentimentales de la protagonista como un modo de construir su sensibilidad. Sin embargo, llama la atención esta construcción ficcional de una “nueva mujer” surcoreana, que vive su independencia económica, estudia y trabaja en otro país, vive el amor romántico más allá de los matrimonios concertados y decide ser actriz en un terreno laboral competitivo. Por ello, optar por el desarrollo de narrativas frescas como esta, que intentan desde el humor sutil romper con moldes canónicos, parece ser la marca de esta joven realizadora, que empieza con una buena obra pequeña que destacó frente a otros films de mayor presupuesto y ambición de esta competición.
Cineasti del presente
The Plant from the Canaries
Directora: Ruan Lan-Xi
Guion: Ruan Lan-Xi
Productora: Ruan Lan-Xi
Fotografía: Jonathan Steil
Edición: Ruan Lan-Xi
Sonido: Robert Rezo, Alberto Sanchez Nue, Shadi Farid, Gregory Oke
Música: Louis Thomas Hardin, Ruben Staub
Reparto: Jung Hyeonsu, Daria Wichmann
Alemania, 2025, 66 min