THE AUTOBIOGRAPHY OF NICOLAE CEAUSESCU DE ANDREI UJICA

This entry was posted on March 5th, 2014

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Por Mónica Delgado

En The autobiography of Nicolae Ceausescu, el rumano Andrei Ujica, propone una épica descomunal sobre los años en el poder del político rumano, desde 1965 hasta los días previos a su ejecución en 1989, desde una mirada que parece mantener intacta las intenciones originales de la propaganda. The autobiography…. (Rumania, 2010) comienza con un video de aspecto casero, del juicio militar donde el político ya avejentado aparece con su esposa negándose a responder sobre la masacre en Timisoara, en 1989. Para luego retroceder en el tiempo y ubicarlo en 1965, año importante para el despegue de su carrera política y protagonismo mundial.

Los 181 minutos de la cinta pertenecen a una idea simple, un relato cronólogico de la historia oficial, imágenes extraídas de las filmaciones de los camarógrafos del Partido Comunista Rumano, donde no sólo se ensalza la figura del futuro dictador, sino que ofrece un panorama del contexto desde el fervor de las masas. La ovación de Ceaucescu en los congresos del partido no sólo se figuran como monstruosas, sino como el espectáculo propiciado por un tipo de ceguera y por el culto fanático.

Ujica, quien ya en el año 1992 mostró sus dotes como documentalista y editor sui generis en  Videogramas de una revolución, que hizo al alimón con Harun Farocki, no utiliza aquí narradores, títulos, entrevistas, ni recreaciones, sólo muestra evento tras evento a lo largo de más de veinte años, muchos incluso sin audio, dándole énfasis extremo a la imagen como documento. Son simbólicos los momentos más cotidianos de Ceaucescu, como verlo en un juego de voley o disfrutando la celebración de su cumpleaños. Ujica intenta revelar cómo esta cámara “oficial” va construyendo esta “autobiografía”, que en realidad se convierte en una radiografía del poder desde el poder.

En este ejercicio moderado de footage, Ujica recupera 216 horas de la vida política de este líder, de las cuales selecciona tres, enfocadas desde la muerte del presidente Gheorghiu-Dej en 1965, pasando por su elección y reafirmación como secretario general del Partido Comunista Rumano, hasta su llegada a la presidencia y su paseo por el mundo como cabeza de una opción política distinta a la configurada por los países del Pacto de Varsovia y la Unión Soviética. Ujica muestra el culto a la personalidad que Nicolae Ceaucescu despertó no sólo en su nación, sino en países de Asia, EEUU, Rusia, y ante líderes de la talla de Richard Nixon o Mijail Gorbachov, salvando las repelencias.

Ujica hace un filme de apariencia simple, sin ruidosas intenciones políticas, sin embargo resulta lapidario el modo en que este protagonista se convierte en figura popular, en una suerte de icono de un mundo paralelo; y el cineasta elige momentos de discursos, de celebraciones, de olimpiadas, de festejos sobre todo, de alegría y salud, fijando así una tipología y puesta en escena sobre el culto a la personalidad desde un mundo alienado en la paradoja.