BERLINALE 2025: LA MEMORIA DE LAS MARIPOSAS DE TATIANA FUENTES SADOWSKI

BERLINALE 2025: LA MEMORIA DE LAS MARIPOSAS DE TATIANA FUENTES SADOWSKI

Por Mónica Delgado

El primer largometraje documental de la cineasta y artista peruana Tatiana Fuentes Sadowski construye una nueva materialidad para un tipo de memoria histórica. A partir del hallazgo en Londres de una fotografía de 1911, donde aparecen dos indígenas uitotos, un joven y un adolescente, Omarino y Aredomi, la cineasta imagina el recorrido de ambos hasta la capital inglesa, tanto desde Iquitos en una travesía marítima, como del posible regreso a la Amazonía. La fotografía es una de las tantas evidencias de la llegada de estos dos indígenas, quienes fueron llevados por el cónsul británico Roger Casement (personaje que también aparece en la novela El sueño del Celta de Mario Vargas LLosa), con el fin de demostrar la crueldad de la esclavitud a la cual eran sometidos en tiempos de la fiebre del caucho.

Tatiana Fuentes Sadowski conjuga material de archivo fílmico y fotográfico para imaginar una materialidad que no existe. Es decir, apenas de Omarino y Aredomi hay una única foto, pero otros registros de años cercanos y territorios similares se vuelven cuerpos para dar forma a un pasado que se requiere reconstruir. Por ello, este documental de corte experimental contiene una deuda, la urgencia de comprender la recuperación de las memorias también como acto de imaginación, más aún cuando se trata, como en este caso, de memorias invisibilizadas y subterráneas. En palabras de Fuentes, se trata de un encargo que debe cumplir, figura retórica interesante para asumir una posición en torno a una historia dentro de la cual se percibe ajena.

A lo largo de los setenta minutos de La memoria de las mariposas (Perú, 2025), la cineasta propone un viaje de texturas, que de alguna manera también hace eco a los procesos de recomposición histórica, difuminados, borrosos, nebulosos y que plasma desde el uso del super 8 en blanco y negro, que aumenta la densidad de la Amazonía peruana y colombiana y estos sucesos ominosos. El film comienza invocando a los pueblos ocaina, bora, muinane o uitoto, ya que es necesario nombrar. Luego de unos minutos se sitúa un punto de vista, el de la cineasta en sí, quien con su voz en primera persona nos va indicando cuál es su búsqueda y por qué la hace. Le interesa indagar en el destino de estos dos personajes en su recorrido hacia Londres, pero no solo con un afán de investigación histórica, sino también de intención narrativa. Encontrar una foto y no saber casi nada de las dos personas que aparecen allí implica el ansia de una resolución -como en cualquier relato-que debe llegar.

El film tiene al menos tres partes marcadas; la primera, donde se presenta y contextualiza en torno a la foto mencionada; una segunda, donde se exponen pasajes de las cartas enviadas a Roger Casement, sobre la situación de los indígenas en Londres y sobre su probable huida o retorno a Perú. Y una tercera parte; donde aparecen con más claridad los espacios de la explotación, como el de La Chorrera, en la actual Colombia. También podría considerarse dentro de estas partes un desplazamiento de la subjetividad de la cineasta, ya que hacia la última parte su voz es relegada para dar paso a los testimonios de algún sabio de la comunidad o de una habitante del Putumayo, quienes reflexionan sobre la nueva memoria construida a partir de la foto.

El film no considera necesario tomar al archivo como un absoluto. En la línea de una sociología de la imagen desde un enfoque decolonial y desde el sur global, las fotografías o imágenes en movimiento de documentales o ficciones reproducen un régimen visual que ha consolidado un sistema de representación donde los indígenas se han cosificado para el sostén de discursos de propaganda, exotismo o de extractivismo cultural. Las fotos fueron tomadas por un fotógrafo de Londres, en un típico retrato de la época usuales para sujetos exotizados y a modo de documento. Y también los films que utiliza Tatiana Fuentes, algunos pertenecientes, por ejemplo, a recientes rescates del cineasta lusobrasileño Silvino Santos, como Amazonas, O Maior Rio do Mundo, son interpelados como una forma de lo real. Vale la pena aquí indicar que en su momento Silvino Santos, pionero del cine en Brasil y uno de los primeros en filmar la Amazonía, fue contratado en 1913 por Júlio Cesar Arana, el empresario cauchero en el Perú, responsable de uno de los genocidios más grandes en la región, para realizar una película que le lavara la imagen ante el juicio en Inglaterra que iniciara Roger Casement. Se sabe que este film nunca se concretó, aunque algunos rollos filmados en Perú sirvieron para la realización de Amazonas, O Maior Rio do Mundo (1918). Fuentes retoma las imágenes de Silvino, pero no su mirada, ya que aparecen como prueba de un mundo de falsificación.

Resulta interesante el proceso de construir una memoria nueva, por ello también el nombre del film, donde hay necesidad por confirmar que se trata del producto de una transformación, de pasar por una metamorfosis que implica autointerpelación y autoconciencia del contexto vivido. Si bien la búsqueda del trayecto de Omarino y Aredomi queda en el enigma, ya que no se sabrá, al menos según la evidencia que existe si regresaron o no al Perú, lo que propone el film es la oportunidad de que surja de este viaje una nueva memoria, desde el territorio y desde imaginar un mejor presente.

Por otro lado, La memoria de las mariposas, presentada en estreno mundial en la sección Forum de la Berlinale, se suma a las películas peruanas que vienen abordando de manera crítica algunas realidades de la Amazonía peruana, y también confirma el buen momento del documental de corte experimental, que encuentra en la libertad expresiva una manera de construir imágenes que de otra manera no existirían.

Sección Forum
La memoria de las mariposas
Directora: Tatiana Fuentes Sadowski
Guion: Tatiana Fuentes Sadowski
Fotografía: Tatiana Fuentes Sadowski, Isabel Madueño Medina
Edición: Tatiana Fuentes Sadowski, Fernanda Bonilla, Elizabeth Landesberg
Mezcla de sonido: Félix Blume
Productores ejecutivos:Isabel Madueño Medina, Ico Costa
Coproductores: Tatiana Fuentes Sadowski, Isabel Madueño Medina, Ico Costa
Perú, Portugal, 2025, 77 min