BERLINALE 2026: SOBRE ‘CHRONICLES FROM THE SIEGE’ DE ABDALLAH ALKHATIB Y LO QUE SÍ SE HABLA DE PALESTINA

BERLINALE 2026: SOBRE ‘CHRONICLES FROM THE SIEGE’ DE ABDALLAH ALKHATIB Y LO QUE SÍ SE HABLA DE PALESTINA

Por Mónica Delgado

Debo confesar que fui con pocas expectativas a ver Chronicles From the Siege, del cineasta sirio palestino Abdallah Alkhatib. Pensé que se trataba de un film de la típica cuota en torno a la situación de Palestina que debe tener hoy en día todo festival dentro de su usual corrección política, gestos simbólicos, posicionamientos institucionales o dentro de su culpa histórica ante hechos similares, sí, incluso aquí en la Berlinale. Poner una película en la programación a veces evita tener que pronunciarse o tomar alguna posición política clara. Sin embargo, como dijera uno de los programadores en la presentación de este film: esta edición 2026 de Berlinale, a pesar de una impresión opuesta, tiene muchas películas sobre Palestina que denuncian el genocidio. Y es verdad: hay una videoinstalación de Lamia Joreige, están los increíbles cortometrajes combativos de This Suffocating Now de Vika Kirchenbauer y Fruits of despair de Nima Nassaj, o incluso un documental que investiga el asesinato de un activista palestino en EEUU hace más de cuatro décadas, entre otros. En Berlinale sí se habla de Palestina, evidentemente más que en Rotterdam y Venecia, más que Locarno o Cannes; hay interesantes Q&A promovidos por programadores conscientes de esta situación (por ejemplo en las secciones Forum Expanded o Perspectives). Entonces, ¿de qué se habla cuando se habla de Palestina en Berlinale?

Cuando un festival decide hablar de Palestina a través de sus obras, incluso si algunos cineastas evitan pronunciarse en conferencias de prensa como pasó con Wim Wenders, se produce una tensión reveladora entre discurso institucional y autoría individual. En la Berlinale, por ejemplo, la programación puede sostener un marco político claro aunque algunos directores invitados prefieran replegarse hacia lo estético o lo personal, hacia la afirmación de que hacer cine no es hacer política. Las películas, entonces, se convierten en terreno de interpretación más que de declaración. Cuando sí se habla de Palestina desde la curaduría, lo que emerge es una política del encuadre: no se obliga a nadie a militar, pero se organiza una conversación pública donde las imágenes dialogan entre sí y producen sentido colectivo; y que en todo caso es una de las formas que tiene la Berlinale para abordar este problema. En ese contexto, el silencio de algunos cineastas no ha clausurado la discusión en estos días; al contrario, la vuelve más compleja. El festival se ha transformado en foro. Así, hablar de Palestina no depende solo de lo que se diga ante un micrófono, sino de cómo las obras, puestas en relación, configuran una memoria activa y una toma de posición cultural.

El estreno de Chronicles From the Siege hizo que se hable de Palestina ante salas abarrotadas. No se escuchará un “Free Palestine” pero sí se acerca esa realidad desde otro ángulo, uno avezado, porque lo que logra Abdallah Alkhatib, desde el apoyo del capital argelino y jordano, es tomar la posta, construir una ficción y hablar por Palestina desde recursos no convencionales. Este debut en la ficción de Alkhatib se divide en cinco historias, que se cruzan en algunos momentos; todas como dijera el cineasta en el Q&A, producto de conversaciones, anécdotas, relatos de personas que han vivido en campamentos y situación extrema de ocupación y ataque. En el film no se menciona en ninguna parte que estemos en Gaza, pero todo indica que es así, a partir de las cinco situaciones: un hombre solitario y en abandono que busca desesperado alcohol en casas bombardeadas, un grupo de jóvenes que halla refugio en una tienda de alquiler de películas, hombres que pelean por un cigarrillo, una pareja de amantes que no puede consumar un acto sexual debido a las amenazas latentes, y una mujer a punto de dar a luz en un hospital colapsado. Obviamente hay drama extremo, pero también toques cómicos. ¿Es posible reírse en Gaza? ¿Es posible recrear estas situaciones de toques cínicos y humor negro en medio de uno de los horrores de pleno siglo XXI?

Hacer una película sobre Gaza con toques de comedia implica asumir un riesgo ético y estético: la comedia no niega el horror, sino que puede subrayarlo por contraste. Usado con precisión, la cuota de humor revela lo absurdo de la violencia y preserva la humanidad de quienes la padecen. Alkhatib no trivializa necesariamente el sufrimiento; sino que las situaciones se hacen más humanas como parte de prácticas de resistencia y dignidad. Los pasajes de Chronicles From the Siege no son los trazos gruesos sublimados de La vita è bella de Roberto Benigni, o Jojo Rabbit, pero permite responder cómo la risa, frente a lo insoportable, puede intensificar la crítica moral y política. Sus personajes al ser víctimas de una ocupación y genocidio también pueden ser cínicos, egoístas, infames. Y esa intención hacen de este filme una experiencia diferente, lejos de cualquier miserabilismo o conmoción fácil.

Perspectives
Chronicles From the Siege
Director: Abdallah Alkhatib
Guion: Abdallah Alkhatib
Fotografía: Talal Khoury
Edición: Alex Bakri
Diseño sonoro:Rana Eid
CastingLara Abulfailat
Productores: Taqiyeddine Issaad, Salah Issaad
Algeria, Francia, Palestina, 2026, 98 min