CPH:DOX 2020: HEIMAT IST EIN RAUM AUS ZEIT DE THOMAS HEISE

This entry was posted on April 11th, 2020

Por Ivonne Sheen

Heimat ist ein Raum aus Zeit (Traducida al español como: Heimat es un lugar en el tiempo) es un documental ensayo magistral que recorre la historia de Alemania desde la primera guerra, recorriendo la segunda guerra mundial, la división de Alemania en la posguerra, su posterior re unificación y la Alemania actual. Thomas Heise esculpe un mausoleo de testimonios de su árbol genealógico; sobretodo correspondencias y diarios personales que dan cuenta de los lazos afectivos y devenir de una familia como parte de una historia nacional. Una obra monumental que logra embalsamar aquel tiempo que ha pasado y que cuestiona la construcción de un sentido de nación o de identidad alemana.

Heimat es una palabra alemana que engloba a la cultura, el lenguaje, las vivencias, la historia, el hogar, como aspectos que crean un sentido de pertenencia o una identidad colectiva e individual. Esta palabra no tiene traducción. El título original de la película resulta en la interpretación -tomando en cuenta el sentido de Heimat- “Heimat es un lugar hecho de tiempo”. De esta manera, Heise evoca una imagen, una sensación, de la intrínseca relación entre historia, colectividad e identidad. O como Churata también evoca “la patria no es la tierra del camino, sino el camino de la tierra” para referirse al sentido y origen de lo “americano” -sin tomar en cuenta al hemisferio norte de América-. La potencia de la película reside en su capacidad de partir del testimonio privado que gracias a la narración cronológica de los sucesos, nos posiciona ante los lazos afectivos de una familia afectada por diversos conflictos en Alemania, a lo largo de casi 100 años. La película inicia con la historia de los abuelos de Heise, él alemán y ella de origen polaco, judía, residente junto con su familia en Viena. Dicho origen semita tuvo repercusiones en sus vidas que llegaron a afectar hasta al mismo Thomas Heise.

Con una distancia justa entre la relación personal y el sentido social de los testimonios, Heise investiga y cuestiona la idea de comunidad imaginada acuñada por Benedict Anderson, la cual se refiere al sentido de pertenencia de una colectividad -nación-. La película presenta material de archivo: fotográfico y documentos burocráticos, los cuales son intervenidos con un recorrido digital a lo largo del espacio de la pantalla. De esta manera, Heise enfatiza la dimensión de tiempo y fantasmagoría que dichos documentos cargan. Es memorable la extensa secuencia en la que observamos continuamente documentos nazi con nombres de residentes judíos en Viena, seleccionados para ser trasladados a un campo de concentración o deportados a Polonia, mientras escuchamos la incertidumbre plasmada en las cartas de la familia de su abuela. Se crea un suspenso e incertidumbre en los espectadores, cuando empezamos a observar cómo cada uno de sus nombres aparecen en las listas. El documental también está compuesto de paisajes urbanos y naturales filmados en su mayoría con planos fijos de un blanco y negro austero. Los lugares donde nos sitúa Heise son -probablemente- mencionados en las correspondencias, creando así también una relación con el presente.

La investigación archivista del film es magistral, es un claro ejemplo de lectura personal, que es también discursiva y ensayística. A lo largo de las 3 horas y media, se mantiene una admirable literatura intimista sostenida en los lazos de familia de la ascendencia de Heise. Como en una novela, la película está dividida en 5 capítulos, relacionados cronológicamente, pero con distintos protagonistas. La mayoría de correspondencias tienen una sola dirección de envío, pocas veces logramos conocer del todo las respuestas a las misivas que Heise lee con un tono neutro y sostenido a lo largo de las 3 horas y media. Dicha voz neutra connota aquella distancia justa necesaria para rescatar de lo íntimo un sentido colectivo que trascienda las afecciones personales. Heise es consciente del valor testimonial de las experiencias de su familia para la historia de Alemania. De esta manera, la película es familiar a la literatura de memoria de posguerra y post conflicto, pero con un total cuestionamiento del sentido de memoria y también deja en evidencia a una nueva modernidad, la cual no deja rastro de la historia en el territorio, y tal vez tampoco en las personas.

Heise acecha aquella fantasmagoría que habita en aquellos lugares y en las personas que los habitaron, desde una indagación en lo personal. La presencia de trenes evoca aquel tránsito a través del tiempo. También como un motivo constante de la guerra. Los trenes recorren distintas direcciones y distintos rieles, metáfora también de las relaciones en su familia. Asimismo, el tren se relaciona al cine, como manifestación fantasmagórica en movimiento durante un lapso de tiempo e ilusión de distancias. Heise observa el tren de los fantasmas de su familia y de Alemania, de lo que él podría considerar su “Heimat”, para re pensar su sentido, desde la alienación de la guerra y de las ideologías. El autor concluye con la misma narración neutral, pero cambia la voz de enunciación, para dejar de mediar al pasado, y así ubicarse en el presente. Oyemos un “Ich” (yo) como inicio la reflexión en el presente, que da cuenta del vulnerable estado de sus familiares vivos, creando una sensación de futilidad de la vida, para concluir con preguntas directas sobre la construcción de identidad alemana. Heimat ist ein Raum aus Zeit es una película profunda que además de su cuidada narrativa e investigación documental, ejemplifica la potencia fantasmagórica del cine documental que hace uso del archivo, para convocar al pasado a un simulacro de presente como ejercicio de memoria.

Director: Thomas Heise
Productor: Heino Deckert, Johannes Rosenberger
Director de Fotografía: Stefan Neuberger
Año: 2019
País: Alemania, Austria
Duración: 218 min