
Por Mónica Delgado
En su ópera prima, la cineasta canadiense Sophy Romvari apuesta por un relato sobre la adolescencia en dos partes para describir la interioridad de una familia donde se cuestionan roles parentales. Hay un plot twist significativo, una vuelta de tuerca temporal que consiste en la médula afectiva de la película, y que no revela secretos o culpables, sino más bien se muestra como recurso grato y sensible sobre procesos de curación y revelación interior.
Blue heron (Canadá, 2025), presentada en estreno mundial en la sección Cineasti del presente del 78º Festival de Locarno, comienza ambientada a finales de los años noventa y con escenas tras la mudanza de una familia de seis integrantes, cuatro hijos, padre y madre, a un suburbio de Vancouver. Poco a poco sabemos que se trata de una filiación recién constituida, puesto que la madre se ha vuelto a casar y los vínculos con el nuevo padre, quien además se muestra más preocupado por su trabajo, crean pequeños o sutiles momentos de tensión. La estancia es apacible, y la madre debe encargarse de llevar a los hijos de paseo por la playa, por la campiña o museos mientras el padre se dedica a trabajar en casa. Así, desde esta presentación de la familia y sus características (madre con estrés, padre indiferente y a veces juguetón, dos mellizos de 10 años, una niña de 8, y un adolescente de catorce que deviene en el inestable del grupo), la cineasta se detiene en componer una serie de pasajes logrados sobre la vida cotidiana; incluso una tiene la sensación de estar inmersa desde las texturas en esta intimidad donde parece que no suelen pasar muchas cosas.
Sophy Romvari coloca la mirada orientadora o empática de Blue heron en el personaje de Sasha, la hija pequeña, a través de sus juegos, conversaciones con la madre o sus reacciones ante diversas acciones en familia. La mirada de Sasha no es solo una decisión de afinidad con el personaje más joven de la familia, sino parte de un tratamiento en el montaje y puesta en escena que luego se justifica en la segunda parte (ambientada en el presente) y que no revelaremos porque allí se concentra el meollo sentimental y la subjetividad que organiza la estructura de la película y su mayor logro expresivo. Por ello, sin necesidad de revelar aspectos de la trama o los efectos que producen el plot twist en los espectadores, la cineasta logra conmover con sus delicadas descripciones de diversos momentos de la intimidad de esta familia común y corriente de clase media, imbuida en una dinámica que evidencia la fragilidad de simples relaciones humanas.
Concurso Cineasti del presente
Blue Heron
Directora: Sophy Romvari
Fotografía: Maya Bankovic
Edición: Kurt Walker
Diseño sonoro: Péter Benjámin Lukács
Reparto: Eylul Guven, Iringó Réti, Ádám Tompa, Edik Beddoes, Amy Zimmer
Productores: Ryan Bobkin, Sara Wylie, Gábor Osváth, Sophy Romvari
Canadá, Hungría, 2025, 90 min