
Por Mónica Delgado
Escuchar el dejo chileno en medio de una pequeña comunidad de pastores en las montañas de Croacia, además en el contexto histórico de inicios del siglo XX, es una rareza. Este efecto de “lost in traslation” marca todo el espíritu del largometraje God Will Not Help, en el cual se emplean recursos del thriller psicológico a partir de un juego de apariencias y de creencias de tipo religioso. La reconocida actriz chilena, Manuela Martelli, quien lamentablemente no asistió como parte del equipo del film aquí en la sede del Festival de Locarno, encarna a Teresa, una joven viuda que llega, luego de un largo viaje intercontinental, a una pequeña comunidad familiar de campesinos, de mayoría masculina, a reclamar indirectamente las tierras de su esposo muerto. La personalidad fuerte de este personaje hace de God Will Not Help (Bog nece pomoci, 2025), film debut de la directora y guionista croata Hana Jušic, toda una experiencia basada en los matices de esta performance.
God Will Not Help es sobre todo un film que, más allá de su tratamiento austero, el lucimiento fotográfico de los paisajes, las situaciones minimalistas en medio de la soledad y las disputas interinas en una familia desconfiada, se concentra en el uso de diálogos largos, lo que es paradójico, cuando los personajes según la historia no se comprenden entre sí debido a la diferencia idiomática. Teresa no sabe croata y apenas conoce algunas palabras, las necesarias para cumplir sus propósitos (muerte, asesinato, trabajo), mientras los demás miembros de la familia de su marido fallecido adivinan o hablan sobre sus extrañas actitudes sin importarles el entendimiento. En esta lógica de la incomprensión, Hana Jušic plantea largos monólogos de Teresa, que generan la complicidad del espectador más no de los otros personajes de la historia que están ajenos a sus propuestas, sentimientos o remordimientos. Pero lo que sí queda claro para todos los personajes, es que Teresa es una desconocida -entre Doña Bárbara y otras huellas de mujeres empoderadas- que poco a poco ha ido metiéndose en la mente de algunos de ellos, sobre todo de sus cuñados.
Hay un elemento que estructura la narrativa en pequeñas viñetas o episodios: una serie de imágenes de algunos grabados a color de libros que aparecen como si fueran intertítulos. Este recurso, que recuerda al uso de esta gráfica en Midsommar de Ari Aster, alude a la relación del relato personal e íntimo de Teresa con determinada imaginaria religiosa y católica. Ella aparece ante esta familia como una devota entregada a Dios y a la virgen, influida por su educación en un convento, puesto que reza plegarias con devoción y pasión. Este papel de lo religioso, en su necesidad de purificación y eliminación del pecado, y su opuesto, el mundo de los deseos, la liberación de la sexualidad y el culto al diablo aparecen en las ilustraciones de finales del siglo XIX en un libro de oraciones que lleva consigo, o al menos como espectadores asumimos que esa es la fuente estética de ese uso. Si Teresa no puede hablar, mostrar algunas imágenes de este libro (de barcos y cuerpos) le sirven como referentes indiciales para poder comunicarse. Las viñetas asumen también un rol comunicador de aquello que no puede ser dicho, aunque pareciera que prometen más de lo que el film llega a ofrecer al final de cuentas; es decir se convierten en detonantes de falsas expectativas.
God Will Not Help es también una película sobre mujeres, aunque el vínculo más claro sea el de Teresa y su cuñada (la actriz Ana Marija Veselcic), ya que ambas generan una amistad a través de los gestos, los acompañamientos y determinada similitud de soledad en un entorno patriarcal. Por ello, esta película croata, presentada en la competencia internacional del Festival de Locarno, concentra su interés en la ambigüedad de la relación de estos dos personajes en medio de un ambiente de western, que sin llegar a ser abiertamente lésbica, deja entrever nuevas formas de solidaridad y encuentro entre mujeres, frente a hombres que pretenden dominar todo, hasta un pequeño rebaño en medio de las montañas.
Competencia internacional
God Will Not Help
Dirección y guion: Hana Jušic
Fotografía: Jana Plecaš
Edición: Jan Klemsche
Sonido: Nikos Exarhos
Música: Stavros Evangelou, Iris Asimakopoulou, Vasilis Chontos
Productores: Ankica Juric Tilic
Reparto: Manuela Martelli, Ana Marija Veselcic, Filip Curic, Mauro Ercegovic Gracin, Nikša Butijer
Croacia, Italia, Rumania, Grecia, Francia, Eslovenia, 2025, 137 min