
Por Mónica Delgado
El Festival de Rotterdam incluyó varias film o video performances o prácticas de cine expandido en su programación. No solo comprendió estas acciones dentro del programa del cineasta japonés radicado en Brasil Tetsuya Maruyama, sino dentro de la sección Art Directions: sound//vision, con trabajos de artistas como Cinzia Nistico, Nang Wang, Jamie Man, Chiemi Shimada, entre otros, y la mayoría se realizó en la sede del Worm, reconocido espacio de cultura para el cine, nuevos medios y música experimental en la ciudad.
El pasado 1 de febrero, la artista visual Tosca Shift realizó la performance de cine expandido It’s too cold for the spirits to live here (Hace demasiado frío para que los espíritus vivan aquí, Paises Bajos, 2026), en una sala abarrotada y que consistió en un ecran al fondo del lugar, y en medio del espacio pequeños árboles que interfieren entre la pantalla, el proyector y los asistentes. Esta primera afrenta desde la organización espacial es un anticipo de la tesis de la propuesta de Shift: no solo los árboles proyectarán su sombra, sino que lo que se ve en la pantalla estará tamizado por ellos. Y es congruente, ya que la artista plantea un relato sobre el pasado de unos migrantes indonesos que llegaron a Países Bajos a mediados del siglo XX en un buque (el M.S. Sibayak). “Durante el viaje de un mes y al llegar al invierno holandés, descubrieron que los espíritus que siempre habían estado con ellos en los trópicos habían desaparecido durante la travesía”, indica la sinopsis. Así que este tamiz entre los árboles y el proyector produce la recuperación de esta posible conexión con aquello natural, ancestral y místico perdido.

La proyección consiste en una película en 16mm que describe a algunos personajes y espacios de tipo fantasmal. Hospitales abandonados, y hogares donde los migrantes que llegaron a Holanda en 1958 se sienten desubicados, como entelequias en desfase corporal y espiritual. Imágenes en blanco y negro granulado y áspero, que luego son desplazadas por escenas a color de sucesos tradicionales de la Indonesia rural (que incluye escenas violentas de sacrificio de animales). A partir de la presencia de esta faceta primigenia es que aparece la artista en escena, con dos machetes en cada mano, tanto para abrirse camino entre los árboles, simulando un viaje interior a la espesura del bosque tropical, como para desafiar al espectador en un estado de defensa y guardia. Hay un aspecto visceral que Shift quiere enfatizar como una vía urgente para la conexión con ese pasado mítico que la máquina, la idea del progreso y la tecnología quieren opacar o destruir.
La metáfora visual de It’s too cold for the spirits to live here opone el frío con el calor como una dicotomía que plantea un conflicto entre dos modos de entender y habitar el mundo. El frío simboliza el universo colonial, capitalista y moderno, asociado a la racionalidad instrumental, el control, la eficiencia y la idea de progreso, donde se separa al sujeto de la naturaleza y enfría las relaciones humanas al reducirlas a valores económicos y productivos. Mientras que el calor se asocia al mundo de los ancestros, el mito y la espiritualidad, vinculado a la experiencia corporal, la memoria colectiva y una relación viva con la tierra y el tiempo cíclico, aunque esta sea furibunda o violenta (o entendido como violencia para su desacreditación, como pasó con los discursos colonizadores civilizatorios).
La tensión entre ambos mundos revela una crítica filosófica a la modernidad colonial, presente tanto en el pensamiento decolonial como en la crítica a la razón instrumental y en la fenomenología del cuerpo. El proyecto moderno ha construido un mundo aparentemente eficiente pero afectiva y espiritualmente frío, mientras que los saberes ancestrales conservan un calor vital que sostiene el sentido y otras formas de verdad que han sido históricamente marginadas. Podría percibirse esta metáfora dicotómica sin matices, en un maniqueismo previsible, sin embargo dentro de la tónica de la performance funciona. En autores como Merleau-Ponty, el conocimiento surge de la experiencia vivida. Y el calor remite a un saber corporal y situado, frente al frío del pensamiento abstracto.
Luego de la performance, Tosca Shift logró transmitir, además de la mano de un trabajo sonoro, un poderoso clima de tensión, y que los machetes no podrán combatir.
Extracto de la performance aquí.

Sección Art Directions: sound//vision
It’s too cold for the spirits to live here
Dirección, guion, producción, edición, sonido: Tosca Schift
Fotografía: Tosca Schift, Wayan Bima
Holanda, Indonesia, 2026, 45 min