
Por Arnau Martín
Un literato es su biblioteca; un autor, sus objetos. En Biografía de Jorge Luis Borges, una de las contribuciones más originales que han aterrizado este año en la Mostra de Venecia, Mariano Llinás convierte esta intuición en principio metodológico. Busca el espíritu del escritor no sólo en sus libros, sino también en sus cuadernos de apuntes, en sus fotografías y en aquellos materiales secundarios que permiten reconstruir una biografía allende los datos convencionales o las entrevistas disponibles. Borges es reinterpretado a partir de las palabras que escribió y de lo que estas son todavía capaces de suscitar, pero también a partir de las máscaras que lució.
Llinás transmite una actitud de investigador y de detective, y su voluntad es la de adentrarse en los pliegues y en los recovecos de los recuerdos para extraer de ellos nuevas posibilidades narrativas. La palabra, por su propia naturaleza evanescente, encuentra en su cine -y por extensión en todas las obras del Pampero Cine- un modo fluido de expandirse.
El plano, en Biografía de Jorge Luis Borges, no se limita a ilustrar el texto, sino que lo prolonga, lo desvía y lo somete a interrogación. Una de las operaciones más sugestivas del filme reside precisamente en sus continuas correspondencias entre el desarrollo de la frase y el avance de las imágenes. El cineasta rechaza cualquier perfeccionismo técnico que determine de antemano el significado de las escenas y apuesta, en cambio, por una relación abierta entre ambos lenguajes. En este sentido, filma como quien lee y lee como quien filma. La narración se despliega mediante ramificaciones y meandros, siguiendo una lógica no lineal que encuentra su coherencia precisamente en la posibilidad de alterar el rumbo.
El resultado, pues, es una película rigurosamente preparada, pero de textura ligera y de tono que alterna lo grave y lo cómico. El director de La Flor (2018) participa de la fascinación que Borges continúa ejerciendo sobre sus lectores, pero evita traducirla en un relato que se agote en sí mismo con un inicio, un nudo y un cierre. Deja sin resolver varios puntos, convierte lo imprevisto en parte de la construcción dramática y permite que el espectador sea un viajero más de sus planteamientos, que serpentean respecto al objeto de investigación. Como se explicita en un momento de la tercera parte, “esto no es un homenaje, es una biografía”. El carácter caprichoso e intrigante del relato, sin lugar a dudas, se sostiene sobre una sólida base intelectual.
En este recorrido resuenan ecos de Chris Marker, de Roberto Bolaño e incluso de Werner Herzog, referentes claros que permiten situar la película en un territorio fronterizo entre la memoria y la aventura, el archivo y la exploración, el análisis y la fabulación. A este respecto, Llinás concibe la biografía del autor como una expedición hacia un territorio que ya no existe plenamente, asunto que no le exime de cuestionar algunas decisiones que Borges tomó, sobre todo desde el punto de vista político. El director observa aquello que él observó, aunque ante la cámara sólo comparezcan, en muchos casos, ruinas, fantasmas o simples huellas. La investigación adquiere entonces una dimensión arqueológica, en la que no se trata de restituir intacto un pasado desaparecido, sino de explorar las formas en que ese pasado se vuelve legible gracias al montaje y a la imaginación.
El gran descubrimiento del documental es Montequín, el Watson de Llinás, un experto en los objetos relacionados con el escritor argentino. El dúo protagonista no piensa en Borges, sino que piensan desde él, a partir de él y de su aura.
Es muy de agradecer que el cine argentino ofrezca un marco fértil y variado en nuestros días, pese a las dificultades que pasan debido a la crisis cultural y política en la que viven. Junto a estrenos recientes como Nuestra Tierra, de Lucrecia Martel, o Las Corrientes, de Milagros Mumenthaler, el filme engorda una tendencia caracterizada por la hibridación de formatos o la búsqueda de nuevas estéticas más allá de lo cinematográfico. Llinás dibuja nuevos límites con cada proyecto y quiebra una y otra vez los contornos de los géneros.
Fuera de competición
Biografía de Jorge Luis Borges
Director: Mariano Llinás
Guión: Mariano Llinás
Director de fotografía: Agustín Mendilaharzu
Editor: Ignacio Coden
Música: Gabriel Chwojnik, Pablo Dacal
Sonido: Valeria Fernández, Federico Esquerro
Producción: El Pampero Cine (Laura Citarella)
Reparto principal:Mariano Llinás, Ernesto Montequín
Argentina, 2026, 336 min