
Por Mónica Delgado
A diferencia de las entregas anteriores, el reciente film del cineasta franco tunesino Abdellatif Kechiche apenas contiene goce en la playa, twerking en planos detalle y romances de verano instantáneos. Pareciera que la polémica provocada en Cannes por diversos aspectos explícitos de Mektoub, My Love: Intermezzo (2019), -que además la sometió a una limitada distribución- hubiera logrado la contención, o en todo caso un viraje en la construcción del retrato -a modo de fresco- de un clan familiar y amical en la mediterránea Sète (Montpellier). No es que Kechiche haya dejado atrás sus fetiches en la puesta en escena, traducidos en movimientos de cámara poco pertinentes sobre los cuerpos de sus actrices, sino que esta vez coloca toda la centralidad de este nuevo film en la presencia potente de Jessica Pennington, quien encarna a Jess Paterson, una famosa actriz estadounidense de series y cine, que llega con su esposo, un veterano productor de Hollywood a vivir en este lugar en pleno verano y a ser tratada como una pequeña diva. Esta presencia se convierte en catalizadora de los deseos de Amin (Shaïn Boumedine), el protagonista que dejó los estudios de medicina para convertirse en cineasta.
Si bien el film comienza afianzando el perfil de Amin como un joven fotógrafo y cineasta reservado que regresa a su pueblo para pasar el verano, su rol a lo largo de la trama será más bien de observador y cuidador, en la medida que se vuelve un personaje protector y algo timorato, frente a algunos problemas que atraviesa su primo Toni (Salim Kechiouche). Ante ello, Kechiche agrega un elemento externo, Jess Paterson, como una figura de deseo y placer que desestabiliza la normalidad, y que también ayuda a aportar un condimento crítico y fascinante.
En Mektoub, My Love: Canto Uno (2017), Kechiche configura una atmósfera de sensualidad que recae principalmente sobre partes de los cuerpos jóvenes de las mujeres de este grupo de amigos y primos en pleno verano. La narrativa elegida por Kechiche, regida sobre todo por planos cerrados y diálogos largos, no se basa en el diseño de acontecimientos disruptivos, sino en estas largas escenas cargadas de deseo contenido, de miradas, de cuerpos en deleite. En cambio, Mektoub, My Love: Canto Due (2025) es un lado B, donde se retoman algunas situaciones de los dos anteriores films, sobre todo la gran secuencia del día de playa donde se revelan las afinidades, aunque Kechiche elige otra salida: expandir otra vía, muy distinta, con la llegada de la extranjera, que se vuelve objeto de deseo de Toni y que genera un parteaguas dramático (y muy cómico hacia el final).
La polémica de Mektoub, My Love: Intermezzo -recordada como una película sobre nalgas y twerking– ha logrado que Kechiche se detenga en un apartado nuevo: acompañar a Jess y su esposo con algunas evocaciones del mundo al que pertenecen, como los guiños cinéfilos o juegos de referencia de Hollywood: Hay menciones a De Niro, a Joe Pesci, o al cine de ciencia ficción más reflexivo y de moda, y se elabora un pastiche con relación a lo que Jess Paterson representa y a lo que Amin quiere lograr como cineasta independiente.
El tercer capítulo, Canto Due, completado en 2019, permaneció en un limbo de postproducción durante seis años por problemas financieros y escasez de distribución. Finalmente, ha tenido su premiere mundial en la competencia internacional del 78º Festival de Locarno, convirtiéndose en una de las favoritas de la crítica, más aún cuando en la función de prensa se selló la sesión con aplausos, acción poco común en este evento de cine que no imita a Cannes. Un film esperado, que no decepciona, y que además deja en claro la herencia de un estilo de cine independiente estadounidense (en su visceralidad y enredos), sobre todo en su segunda hora, y que justifica la presencia de estos personajes del mundo de Hollywood que confrontan la cálida vida de esta pequeña comunidad.
En Mektoub, My Love: Canto Due, Kechiche no deja de lado el uso del cuerpo como paisaje físico para el voyerismo (hay escenas que explotan las bondades de Jessica Pennington; además admirada en una performance estupenda) ni tampoco la prolongación extrema de escenas aparentemente triviales (conversaciones entre amigos, bailes, reuniones familiares). Sin embargo, nos propone algo nuevo y maravillosamente filmado. Una película para la memoria del desencanto y el fin del verano. También se trata de un cineasta que continúa explorando el deseo de diversas maneras, y que en este cierre del film en tres partes es colocado en un limbo, en una incertidumbre que forma parte de la cotidianidad de este mundo juvenil que poco a poco envejece.
Competencia internacional
Mektoub, My Love: Canto Due
Director: Abdellatif Kechiche
Guion: Abdellatif Kechiche, Ghalya Lacroix
Reparto: Shaïn Boumedine, Ophélie Bau, Jessica Pennington, Salim Kechiouche, Andre Jacobs, Hafsia Herzi, Alexia Chardard, Dany Martial, Marie Bernard, Delinda Kechiche, Lou Luttiau, Kamel Saadi, Athénaïs Sifaoui
Fotografía: Marco Graziaplena
Edición: Luc Seugé
Francia, 2025, 134 min