SAN SEBASTIÁN 2020: NUEVO ORDEN DE MICHEL FRANCO, AKELARRE DE PABLO AGÜERO + KIYOSHI KUROSAWA Y WOODY ALLEN

This entry was posted on September 19th, 2020

Por David S. Blanco

Ha costado llegar, pero aquí estamos. El cine sigue vivo, y la celebración de la 68° edición del Festival de cine de San Sebastián es una muestra veraz de esto. Una edición, marcada por decenas de peculiaridades y novedades. Entre ellas destacan: la necesidad de reservar de manera online cada uno de los pases de prensa a los que el acreditado quiera ir (se acabaron las colas), con butacas numeradas, y con reducciones de hasta el 50% en algunas salas, y siempre manteniendo una butaca vacía entre espectadores. Aún con esto, la respuesta del público y la prensa está siendo extraordinaria.

Y extraordinaria parece que va a ser esta edición. El festival de cine de Cannes parece que ha decidido aliarse con el Zinemaldia, y este año, tendremos 17 películas con el sello Cannes 2020, es decir, 17 títulos que habrían participado en las distintas selecciones del festival mas importante del mundo, y una parte importante de estas, las encontraremos en una la sección oficial del festival.

Rifkin’s Festival, de Woody Allen

No voy a engañar a nadie: tenía muchas ganas de ver la nueva película de Woody Allen, Rifkin’s Festival. No soy especial fan de este director, pero he de confesar que me divertí muchísimo en su anterior trabajo A rainy day in New York (2019), y poder disfrutarla en el marco de la gran pantalla de la bella San Sebastián, hacía que fuera de obligado visionado en la programación.

Ambientada en el festival de cine de San Sebastián, nos cuenta la historia de Mort (Louis Garrel), un exprofesor de cine, que acompaña a su mujer al evento de cine para promocionar a uno de los directores mas prometedores del momento. Con este arquetipo propio de la serie Entourage, Allen nos presenta un folleto vacacional con algunos de los lugares más bellos y emblemáticos de San Sebastián de fondo, y que va poco a poco fusionándose en una serie de ensoñaciones del propio Mort, que nos hará revisitar clásicos del cine como  À bout de soufflé (1960), Jules et Jim (1962), El ángel exterminador (1962), o Persona (1966), entre otras. Allen utiliza el cine como medio de escapismo para retratar su eterna película de adulterios, fantasías con el sexo contrario no cumplidas, moralidades snobs sobre el arte, utilizando una formalidad narrativa clásica y ya de sobra conocido por todos: voz en off del protagonista -narrándonos su génesis, desarrollo y conclusión-, planos generales de ubicación que sirven para mostrar la belleza de las ciudades que últimamente está determinado a retratar en su cine, y de paso, conectan tramas de formas bastante lineales, limitación total de los movimientos de cámara salvo en los momentos de avance emocional o psicológico de los personajes, y su ya característico uso de la banda sonora, introduciendo la enésima variación de sus partituras favoritas para crear una atmosfera casi inocente, pese a lo que estamos viendo, sean juegos de adultos.

Woody Allen te da lo que le pides. A veces te sorprende, conectas más con sus películas, y otras menos, pero siempre suele mantener un nivel constante. Su estatismo formal y narrativo, puede echar a muchos para atrás, pero Rifkin’s Festival, sin deslumbrar como me hubiera gustado, es posiblemente la mejor película de apertura que he visto en este festival desde 2013.

Nuevo Orden, de Michel Franco

Con su premio del gran jurado en el festival de cine de Venecia aun calentito, se nos presentaba el mexicano Michel Franco a la sección Perlas con Nuevo orden. Seré franco. Pocas veces lo he pasado tan mal en una sala de cine. Y lo he pasado mal por el nivel de inmersión que he tenido viendo esta obra, por la crudeza y la crueldad de sus personajes, y por el extraño y perturbador halo profético de los problemas que estamos teniendo en todo el mundo.

La historia, que podríamos catalogar de drama distópico, llega a donde Children of Men (de Alfonso Cuarón) no puedo llegar: a la raíz de la crueldad humana. El enfoque casi documental, con actuaciones hiperrealistas, rodeados de una cámara que respira alrededor de ellos, con un uso de los tempos francamente sensacional, y que huye de cualquier tipo de condescendía emocional con el público, es sencillamente de los más impactante que podréis ver este año en una gran pantalla. La eterna lucha de los de arriba frente a los de abajo, y viceversa. De la perpetua guerra entre los humanos, del inmovilismo político ante los extremismos, y como el caos, puede llegar a ser nuestro futuro más cercano como sociedad. Pienso que Franco ha ido un paso mas allá que en sus tres anteriores trabajos, y está película le va a posicionar como uno de los directores más a tener en cuenta en el mundo anglosajón. Como Son of Saul a Lazlo Nemes, o Elephant a Gus Van Sant. Asfixiante, rotunda, y estremecedora.

Akelarre, de Pablo Agüero

Ambientada en País Vasco en 1609, Akelarre (en la foto que abre este artículo) nos plantea una historia de brujas, en la que el subtexto nos relega a cuestiones mucho más actuales, como la liberación sexual femenina, el antiguo y obtuso poder que recae en los hombres, o como la fragilidad de estos pueden relegar al resto de la población al absurdo de quimeras imposibles, teorías absurdas, y leyes inhumanas.

Akelarre tiene un montaje muy dinámico, en el que corta sobre plano en muchos momentos para desestabilizar, que maneja las escalas y angulaciones con precisión milimétrica, que es una fiesta hacia el folklore vasco y el euskera. No vayáis pensando en una historia sobrenatural, de personajes femeninos con poderes, porque no lo vais a encontrar. Akelarre es un debate moral sobre el poder de los hombres y la sumisión de las mujeres. Una vía de redención, a base de canticos, bailes, y escenas memorables, como todo su ultimo tramo, en el que el argentino Pablo Agüero se pone a la altura de los grandes creadores audiovisuales de nuestro tiempo. Una sorprendente joya en una sección oficial que este año promete, y mucho.

La mujer del espía, de Kiyoshi Kurosawa

Otra que vino con premio de Venecia, es la nueva película de Kiyoshi Kurosawa, uno de los directores más inclasificables de los últimos años. Te puede crear historias tan extrañas como Creepy (2016), o regalar películas mucho más sutiles, como la que hoy nos ocupa. La mujer del espía es una película en su mayor parte de corte clásico. Los planos son largos, y solo vemos cortes a escalas mayores cuando la acción es emocionalmente mas interesante para los personajes. La cámara apenas se mueve, y cuando lo hace, es en forma de progresión lenta para jugar con el encuadre y narrarnos visualmente cosas que los personajes están sintiendo. Sutilmente, coloca a sus protagonistas en composiciones de un solo volumen en sus momentos de unión, o en composiciones divergentes, dejándoles alejados en las esquinas del cuadro. Muchas veces también pone elementos de separación, o, por el contrario, los encuadra exactamente en el centro de la imagen, cuando la atención del espectador, y lo que acontece, recae totalmente sobre ellos.

La mujer del espía es una obra de cuestiones profundamente morales, en la que nunca acabas de saber que ocurre por la mente de sus personajes principales hasta el final. La película es dura y cínica contra el régimen japonés de 1940 en adelante, época en la que la película sugiere como el ejercito ejecutó una serie de experimentos irregulares en la región de Manchuria.

El premio en Venecia parece justo, pues es precisamente en la narración sin diálogos, donde veo el mayor valor a esta cinta, una de las mas notables de la carrera de Kurosawa.

Película de inauguración
Rifkin’s Festival
Dirección: Woody Allen
Guion: Woody Allen
Música: Stephane Wrembel
Fotografía: Vittorio Storaro
Reparto: Elena Anaya, Louis Garrel, Gina Gershon, Sergi López, Wallace Shawn, Christoph Waltz, Steve Guttenberg, Damian Chapa, Georgina Amorós, Douglas McGrath, Bobby Slayton, Yan Tual, Andrea Trepat, Ben Temple, Luz Cipriota, Karina Kolokolchykova, Elena Sanz, Manu Fullola, Ken Appledorn, Rick Zingale, Godeliv Van den Brandt, Natalia Dicenta, Stephanie Figueira, Nick Devlin, Yuri D. Brown, John Sehil
Productora
País: Estados Unidos-España-Italia, 2020

Sección Perlak
Nuevo orden
Dirección: Michel Franco
Guion: Michel Franco
Fotografía: Yves Cape
Reparto: Diego Boneta, Naian González Norvind, Mónica del Carmen, Fernando Cuautle, Darío Yazbek Bernal, Eligio Meléndez, Javier Sepulveda, Sebastian Silveti, Roberto Medina, Gustavo Sánchez Parra, Lisa Owen, Patricia Bernal, Enrique Singer, Analy Castro
Productora: Teorema, Les Films d’Ici
México, Francia, 2020, 90 min

Sección oficial
Akelarre
Dirección: Pablo Agüero
Guion: Pablo Agüero, Katell Guillou
Música: Maite Arrotajauregi, Aránzazu Calleja
Fotografía: Javier Agirre Erauso
Reparto: Amaia Aberasturi, Àlex Brendemühl, Daniel Fanego, Daniel Chamorro, Iñigo de la Iglesia, Yune Nogueiras, Asier Oruesagasti, Elena Uriz, Garazi Urkola, Jone Laspiur, Irati Saez de Urabain, Lorea Ibarra
Productora: Sorgin Films, Tita Productions, Kowalski Films, Lamia Producciones, La Fidèle Production
País: España-Argentina-Francia, 2020, 90 min

Sección Perlak
Spy no tsuma (Wife of a Spy)
Dirección: Kiyoshi Kurosawa
Guion: Ryûsuke Hamaguchi, Tadashi Nohara, Kiyoshi Kurosawa
Música: Ryosuke Nagaoka
Fotografía: Tatsunosuke Sasaki
Reparto: Yû Aoi, Issei Takahashi, Ryôta Bandô, Chuck Johnson, Yuri Tsunematsu, Minosuke, Hyunri, Masahiro Higashide, Takashi Sasano
Japón, 2020, 115 min