SAN SEBASTIÁN: REFLEXIONES FINALES DE LA EDICIÓN 2020

This entry was posted on September 26th, 2020

Por David S. Blanco

Y llegó el final. Beginning, el debut en el largometraje de la cineasta georgiana Dea Kulumbegashvili, arrasó en el palmarés llevándose la Concha de Oro y hasta tres premios más. Era la película polémica del festival. Ya lo comenté cuando la vi en su momento, estábamos ante un debut especial. Históricamente, el festival de San Sebastián siempre ha tenido propuestas estimulantes en su competición, pero rara vez han sido reconocidas en su palmarés. Beginning es una película que habría participado en el festival de cine de Cannes, aunque no sabemos en cuál sección. Su pase tuvo a varios críticos abandonando la sala, y a otros -entre los que me incluyo- alabándola, indefensos, ante la obra tan extraordinaria que había aparecido de la nada, cuando nadie la esperaba.

Una auténtica maravilla que no solo se ha llevado el premio más importante del festival, sino que ha logrado conseguir también mejor dirección, mejor guion, y mejor actriz, para Ia Sukhitashvili, la protagonista del film. En el apartado masculino, el premio a mejor actor ha sido colectivo, y ha ido a parar para todo el elenco masculino de Druk, de Thomas Vinterberg. Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang y Lars Ranthe, han enviado un simpático video en un bar agradeciendo el premio al festival, y dedicándoselo a Ida, la difunta hija de Vinterberg, a la que también está dedicada la película.

Relativamente sorprendente  ha sido el premio especial del jurado, que ha ido a parar al documental Crock of Gold: A Few Rounds with Shane MacGowan, de Julien Temple, ese homenaje a la música irlandesa, canalizado a través de la insobornable figura de Shane MacGowan y sus icónicos The Pogues. El palmarés de la sección oficial, se ha cerrado con un incomprensible premio a mejor fotografía para Any Crybabies Around?, del japones Takuma Sato. Creo que había varias películas en la Sección Oficial que destacaban especialmente en ese apartado.

Para finalizar, sorprende la ausencia en el palmarés de Ozon con su brillante Été 85, o que Druk de Vinterberg, ya que ambas se hubieran podido llevar algún premio más potente. Tampoco hemos visto a Sharunas Bartras en el palmarés. Pero lo que sí hemos visto, es una edición antológica de cine, posiblemente, la mejor a la que he podido asistir en los últimos seite años. La cancelación de Cannes, y la participación de varias películas del certamen francés en la competición, ha ayudado, pero lo importante, es que el cine, sigue vivo. Y con premios como el de Beginning, vemos que más vivo que nunca.

Toda la cobertura 2020 en este link.