
LARGO TIEMPO: CUERPOS EXPLOTADOS EN VAIVÉN PERPETUO
Por Mónica Delgado
La figura del cargador en el cine peruano, como en algunos films latinoamericanos, estuvo al servicio de un imaginario en contra de la opresión y en pos de generar conciencia sobre estructuras sociales sostenidas en relaciones de poder económicas, sociales o étnicas. Con la intención de la denuncia, dos cortos emblemáticos de los setenta hicieron del cargador un icono de aquello que estaba mal en el país: personas sometidas a la explotación de sus propios cuerpos como síntoma de un olvido estructural e institucional.








